26/7/10

Lo que no sirve. Domingo Mestre

Lo que no sirve (elogio y refutación del zarajo)
Domingo Mestre
(Extracto de la conferencia  leída en Marzo de 1998 en la Facultad de BBAA de Cuenca)

Empecemos por el final: en mi diccionario de bolsillo se define al zarajo como "tripas de cordero, trenzadas sobre sarmiento, que se conservan al humo". Bien, pues para construir los andamios de este elogio -y de su refutación- necesitaba, en primer lugar, definir los materiales básicos necesarios. 
Yo sabía con antelación que aquí, en Cuenca, podía encontrar un artístico sarmiento de considerables dimensiones -de nombre José Antonio-. Sin embargo, para quedarme tranquilo necesitaba contar, al menos, con dos ejemplares de buena calidad y diferente sexo. Por eso, dadas las limitaciones del presupuesto, opté por conformarme con un par de sarmientillos (es decir una pareja de discípulillos del conocido profesor José Antonio Sarmiento que son estos chicos tan majos que tengo aquí a mi lado).  Con estos datos que les he dado estoy seguro de que la continuación ya se la están imaginando Uds pues para obtener mi zarajo performático sólo me faltaría tejer, tras la correspondiente cortina de humo, la pertinente  maraña de tripas conceptuales. 
Sí esto que Uds. están intuyendo yo lo llevara a la práctica tal como mandan los cánones obtendría, con seguridad, un par de hermosas fotografías para mi currículo e incluso, tal vez, alguno de los presentes disfrutaría de verdad con la experiencia (ya se sabe que la carne fresca siempre es apetitosa). Hasta pudiera ser, sí me apuran, que hubiera alguien que aplaudiera sinceramente la acción. Pues perdónenme Uds. porque a mí me parece que eso sería, tan sólo, una solemne tontería; como mucho podría considerarse una chanza graciosa y efectista que a algunos serviría para pasar el rato pero que a mí no me interesa en absoluto. Sí esto está claro doy por concluida esta parte de la actuación y paso a explicarles la segunda: 
Esta cosa que he preparado, llamémosle X si quieren, tiene su origen en un artículo que escribí, el año pasado, con el elocuente título de "Contra el Arte pero también contra el Público y, sobre todo, contra los Héroes (incluso los del silencio)". Cómo se deduce de este encabezamiento, allí no quedaba títere con cabeza pero, a pesar de todo, en aquel texto quedaba una pequeña puerta abierta a la esperanza -débil que es uno, ya se sabe-. Quise imaginar, entonces, que debía haber alguna forma de escapar de la trampa en que yo mismo me había encerrado y que ésta podría pasar, quizás, por un hipotético hacer "lo que no se debe, lo que no vale o lo que no sirve". 
De entonces aquí he tanteado, minuciosamente, las posibilidades reales de enfrentarme al tinglado artístico haciendo "lo que no vale" y también he probado a hacer "lo que no se debe" (aunque sin grandes resultados, todo hay que decirlo). Por eso ahora estoy ensayando aquí la tercera posibilidad: la de hacer "lo que no sirve" y para ello les voy a leer, a continuación, una conferencia, que no debería  ser escuchada cómo tal, pues está diseñada para que a nadie le pueda servir, al menos, para lo que ordinariamente sirven las conferencias -ni siquiera a mí, ya que no me la pagan como tal-. Aclaradas tanto la cuestión del origen cómo la de la motivación empiezo, ahora sí, con la tercera parte ­que nos remite a la primera del título- y les recomiendo que no se pongan nerviosos pues aunque pueda parecer un pelín árida al principio, en realidad es bastante cortita y hasta me parece que se deja oír

Sobre la performance y su relación con el inconsciente:  

24/7/10

John Giorno

John Giorno (Nueva York, EUA, 1936) es uno de los autores primordiales de poesía norteamericana contemporánea y uno de los iniciadores de la Spoken Word y laperformance poética en Nueva York. Ha colaborado con una nutrida selección de artistas y poetas de Nueva York, que incluye nombres como William Burroughs, Andy Warhol, Laurie Anderson, Sonic Youth, Lydia Lunch…

22/7/10

Han Hoogerbrugge - La Grande Fête #1

Han Hoogerbrugge, 1963. Rotterdam, Países Bajos.

Han Hoogerbrugge está considerado pionero de la animación en la Red, aunque sus series interactivas forman parte de un corpus mucho mayor de obras que incluye pinturas, esculturas, instalaciones, ilustraciones, grabados y películas que, en conjunto, crean el Universo Hoogerbrugge.

En 1997 publicó en su website la tira de cómic Modern Living, que más tarde se llamaría Modern Living / Neurotica series (1998-2001), un autorretrato del artista con el que dio a conocer lo que hoy en día es un verdadero icono para los amantes de la animación en la Red: el personaje elegante y provocador que, vestido con traje negro, protagoniza performances surrealistas y que representa el alter ego del autor, del que aún se puede apreciar su pasado como guitarrista de una banda punk.

Desde 1997 Hoogerbrugge no ha parado de publicar periódicamente en su website creando un universo propio con un estilo visual esquemático y, a la vez, complejo, sugerente y lleno de dinamismo, que consigue atrapar a más de 3.000 usuarios al día. Si inicialmente su obra se basa en pequeñas animaciones interactivas que ponen el énfasis en una única acción, con el tiempo sus animaciones introducen una narratividad cada vez mayor, como podemos comprobar en su obra "HOTEL". La mayoría de su trabajo(y, especialmente, Modern Living / Neurotica) representa un "autorretrato progresivo" de Hoogerbrugge, que evoluciona y envejece con él, aunque con el paso del tiempo su trabajo ha ido ganando en complejidad y en personajes.

Sus performances muestran acciones cotidianas contemporáneas donde tanto los temas universales como las subjetividades se ponen al descubierto. Sus animaciones, como su personaje, tienen un carácter repetitivo (en bucle) desarrollando acciones directas, donde prima el lenguaje visual, con las que realiza una crítica audaz a la sociedad actual y al tipo de cultura que genera. La estética de sus trabajos es una apropiación del lenguaje visual de los cómics y dibujos animados, en las que abundan las referencias a la música pop y la cultura popular, pero su obra trasciende las definiciones estrictas de estos medios.

El mundo interior de Han Hoogerbrugge es complejo e inteligente. En sus obras el entorno y el ser humano son explorados y el inconsciente sale a la luz. Sus tiras animadas forman un teatro de las pulsiones donde su alter ego manifiesta una personalidad móvil, excéntrica, misteriosa y compleja, con la cual se enfrenta a situaciones dramáticas a través de un sentido del humor extremadamente personal e irónico que llena de ingenio la pantalla del ordenador.

En definitiva, Hoogerbrugge retrata, como muy poca gente puede hacerlo, el espíritu de nuestra época. A través de su discurso incisivo y emocional te arrastra a la identificación y te introduce en un universo ajeno a las reglas de la lógica: un mundo caótico que refleja nuestras neurosis en estado puro y que se alimenta del inconsciente individual y colectivo.

La Grande Fête #1 personajes con actitudes compulsivas que responden a estímulos y estereotipos sociales. Los invitados a esta "fiesta" no
La exposición La Grande Fête #1 está compuesta por una instalación interactiva, producida por la Sala Parpalló, y por una serie de acuarelas que el artista ha seleccionado de entre las 145 que se encontraban en la tira que en el año 2008 comenzó a producir con el título La Grande Fête y que fueron publicadas en www.prostress.com. Además, hemos querido completar esta primera exposición individual en España con una retrospectiva de su obra interactiva.

En La Grande Fête #1 Hoogerbrugge continúa retratando las obsesiones humanas contemporáneas. Para ello reúne a nueve quieren enfrentarse a una realidad llena de incertidumbres y, por ello, deciden crear su propia realidad.

El mundo que el autor desea retratar en esta exposición está lleno de información, pero también de un conocimiento superfluo de las cosas. Es un contexto que nos induce a perder la conexión con nuestro interior, una época llena de descubrimientos asombrosos y tecnología avanzada pero que, al mismo tiempo, nos induce a pensar sobre la imposibilidad de luchar contra fuerzas superiores. La angustia que los personajes de La Grande Fête sienten es imposible de soportar; desbordados por la desilusión utilizan la evasión mediante el consumo compulsivo de comida, fetiches, violencia, etc. De esta forma se precipitan o bien hacia la destrucción o hacia la revelación divina.

Todos estamos en este tren que cada vez se mueve más rápido y desconocemos si descarrilará o llegará a la próxima estación. Muchos de nosotros tratamos de controlar este tren, pero a la mayoría parece no importarle y por eso han creado su "propia fiesta".

De "Arte en la Red"

Más info en su pagina web

La Grande Fête #1
Del 22 de julio al 17 octubre de 2010

Sala Parpalló. C/ Alboraia 5, 46010 Valencia. Tel.: 963 614 415
www.salaparpallo.es

21/7/10

María Angeles Maeso. Codex de Poetas


Bio-bibliografía

 María Angeles Maeso (Valdanzo, Soria, 1955) Licenciada en Filología Hispánica. Profesora de lengua y literatura. Ha ejercido la crítica literaria para diversos medios, formado parte de las tertulias radiofónicas y colaborado con el Instituto Cervantes, con artículos sobre lenguaje.
-NARRATIVA: Perro (2004). Los condes del no y no (2006).
-POESÍA: Sin regreso (Premio Jorge Manrique, 1990). Trazado de la periferia (1996).El bebedor de los arroyos (2000). Vamos, vemos (Premio León Felipe, 2004). Sus poemas forman parte de numerosas antologías y revistas.
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 Poética (dos fragmentos)

 -- Creo, con Marcuse, que el arte conserva la memoria de las cosas no alcanzadas, mediante una promesa de felicidad. Creo que entre esa memoria y esa promesa se sitúa la labor del poeta. Dos componentes que El Estado de la Satisfacción está aniquilando del ser humano, del que vive en este lado del mundo, que no es el único.
 -- No conozco otra forma de poner un dique a la locura. Escribir tiene mucho que ver con un modo de resistencia, con un negarse a aceptar la pérdida del sentido que nos acosa. 

Cortesía de “Las afinidades electivas”


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“CUÁNTO, LÍRICA PALABRA

Sagrado por la sed,
cómo anhela mi cuerpo la oración del lirio
que ni trabaja ni hila;
¡Oh, ese vivir de ave bíblica
que ni siembra ni siega!

Y sin embargo, ¡qué ironía!,
también ahí la contraseña
es cuánto y cuanto es la clave
que atraviesa el mes.
Cuánto de hacha y sílex,
cuánto de reloj, cuántos ceros para hoy.

A cuánto ahora, que yo me paro
y muy espiritualmente,
raíz arriba, me pongo lírica
y al rojo de los números enrojezco
como un cielo holgazán
que anochece en la pregunta
de a cuánto el ramo,
las hierbas del campo,
el horno que dios no enciende..."

 * [de sus 'DOS POEMAS... EN TIEMPOS DEL DESPIDO LIBRE'= ver 'ABCD... las Artes y Letras', nº 801, "UNI-VERSOS"]



Pero la noche es una rueda orante
que chirría en la jaula de un ratón
anaranjado.

Es un remirar de serpiente hartada
por las arenas venideras, mientras
los niños, abrazados a los osos,
duermen.

A veces, huele a gas, creedme.
Y todo es clamor bajo la luna.

De “Trazado de la periferia” (E.Vitruvio, 1996)


Irse despidiendo en vivo de nosotros mismos, zanjando la cuestión de un
pálpito con kilómetros de por medio y no hacia abajo.
Así unas diez o doce veces y al grito de circulen circulen, no quiero corros y
mucho menos con los niños.
Hacia la mitad, si es noviembre y llueve, si muy mansamente y para ti sola
llueve,
pones un disco de jazz, pones un gato en el sofá, pones en agua la Santa Cena
y Las Completas de Lenin,
te asomas a la válvula mitral y te pones a mirar en el haber


del a-ver-a-ver averquéqueda.
Y eso es todo.

Más de uno se sacó los ojos.

De “El bebedor de los arroyos”, (E. Huerga y Fierro, Madrid, 2000).



PRIMAVERA NUEVAMENTE
La flor señala el crimen
con callado rubor
 
Blanca Varela

Hora a hora el suelo se está abriendo.
Lo saben la piel del alma y la de un zapato.
Lo saben en las afueras de Madrid y en Barcelona
y aquí, cada labrador lo sabe.

Vamos, vemos que obstinadas hierbas
y nervios diminutos,
entre un corazón de roca, abren su senda
Hora a hora, un insignificante tallo
se atreve cada marzo a mirar de abajo arriba,
atraviesa el granito o el asfalto,
sortea la metralla, el peso del tractor
y el de las terribles miradas...

Simplemente asoma,
y en el aire deja su denuncia y su convocatoria.

Vamos, vemos que sucede a cada hora.

Sólo es el imperio quien desprecia cuanto ignora.

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Como esos lugares de encuentro
Como esos lugares de encuentro
que ves en los aeropuertos,
¿ya eres, sin palomas, sólo-cuerpo-suelo
para que puedan celebrar su cita
la flor y las agujas?

¿Y el resto? ¿Y todo lo que dejabas
para después de la muerte?

Todo lo que daba vueltas,
como ese millón de refugiados
alrededor del lago Tanganika,
¿ya fue tocado,
hundido,
quemado,
descuartizado...?   
 
Mujeres de carne y verso.
Antología poética femenina
en lengua española del siglo XX.
Edición de Manuel Francisco Reina.
La esfera literaria. 2002

(María Ángeles Maeso

20/7/10

Frank Zappa. Baby Snake

"Culebritas"
Una de las peliculas mas curiosas de ese genio heterodoxo que fue Frank Zappa, en este caso con la aportacion del increíble Bruce Bickford en la animación de plastilina.

18/7/10

Juan Gelman. Himno de la victoria

Todo Caerá (Antonio Orihuela), escribe Enrique Falcón

Sin verguenza, copio --por su interés-- este magnifico texto de Enrique Falcón sobre la poesía de Antonio Orihuela para REBELIÓN

Todo caerá



"La manera en que vivimos ahora puede costarnos todo nuestro futuro"
(Sogyal Rimponché)


No es nada inhabitual la advertencia que la crítica de la literatura en España suele hacer de la poesía de Antonio Orihuela en tanto "práctica artística de la desobediencia" [véase, entre otros, Bagué, 2006]. En efecto, nos encontramos ante la obra de uno de los autores más sobresalientes de la poesía española contemporánea y ante un trabajo de más de 12 años de escritura que puede calificarse con mucho más que con su indudable honestidad. En la génesis de la nueva poesía política en España [rastreada por Montero, 2003], la obra de Orihuela ocupa un lugar significativo y fue César de Vicente Hernando quien situó, ya en 2001, la estrategia básica de su poesía a la hora de desentrañar el interior del discurso del poder demostrándolo falso: la de la exploración de sus límites:

"(...) Antonio Orihuela, que comienza a publicar su obra en la década de los 90, sería un buen ejemplo de esta estética subterránea que emerge no por las fisuras abiertas en los discursos dominantes por ninguna crisis sino, muy al contrario, por la propia reestructuración ideológica de esos discursos, porque ha encontrado en el propio desplazamiento argumental, expositivo, formal, de la ideología dominante la manera de hacer visibles los efectos de dominación, los medios de sujección. Es decir, lo característico de la poesía de Antonio Orihuela es que sigue al discurso dominante hasta donde ya no puede respirar, hasta el lugar enunciativo donde le resulta insoportable estar (...)" [De Vicente Hernando, 2001]

La selección de los poemas que componen las páginas de Todo caerá (111 poemas extraídos de los 12 libros de poesía de Antonio Orihuela, publicados desde 1995 hasta 2008) procura hacer avanzar una estructura que juzgo más que idónea para presentar la obra de este poeta español a los lectores mexicanos. Las diversas secciones que estructuran el presente volumen responden a títulos generales enteramente míos (esos títulos de sección no son responsabilidad, por tanto, del propio Antonio Orihuela) que creo pueden dar cuenta de las fracturas y tensiones en las que su poesía se tensa y se desata.


"Son de Mar" recoge, así, algunos de los muchos poemas de la obra de Orihuela en que se tensionan por completo los límites "intimidad" / "espacio común", dinamitando la brutal separación que el discurso neoliberal suele marcar entre lo público y lo privado. El cuestionamiento de esta supuesta (y falsa) frontera es, a mi juicio, central para entender cabalmente la significación de la literatura de Orihuela y, en razón de ello, creo necesario colocar estos poemas –transversalmente presentes en casi todos sus libros publicados– al comienzo justo de este volumen. De otro modo caeríamos en el error de aproximarnos a su producción poética desde la limitadísima creencia de que se pudiera tratar de una dicción objetivista sobre la plaza pública y sobre las tensiones de la historia, alejándola de las emociones humanas y de la intrahistoria personal de los cuerpos que la habitan, y empobreciendo de esta manera lo que precisamente esta apuesta vital y política en realidad quiere implicar.

La afirmación –también compartida con los nuevos movimientos sociales de signo emancipatorio– de que lo personal es político ha de complementarse con una intuición subrayada en multitud de niveles de la obra de Orihuela: la de que lo político, el espacio común (sus luchas y sus derrotas), las resistencias, claudicaciones y transformaciones de nuestro mundo, penetran firmemente –porosamente– en el espacio que la derecha ideológica relegaría de un plumazo a lo meramente privado y "personal". Desde este sentido pueden entenderse como particularmente certeras las lecturas críticas de la poesía de Antonio Orihuela que consiguen entenderla como "crónica social en el más noble sentido de la palabra (es decir, mirada que traspasa la realidad y desenmascara la lógica del poder) y crónica interior llena de sentimiento, amor y, pese a todo, esperanza" [Antonio Crespo Massieu, 2002; los subrayados son míos]. En sus mejores logros (léanse poemas como "Murmullo" o "En mitad del camino") la opción liberadora por el extravío y la intemperie atraviesa irremediablemente, con la plena significación de una respiración entrecortada, la intrahistoria de esta aventura vital y política.


INCONSCIENCIA

para David González

En la hoguera del mundo
nos lavamos las manos con gasolina,
después, para que se nos calienten,
las acercamos al fuego.


Los poemas de la sección que aquí he titulado "Frente de España: 1936-2008" irrumpen en una continuidad histórica reivindicada con diversa intensidad en sucesivas fases del trabajo de Antonio Orihuela –y a mi juicio, nunca como en él de manera tan visible como pudieran hacerlo otros poetas españoles contemporáneos–; una continuidad también lingüística que hace saltar por los aires determinadas separaciones entre "lo pasado" y "lo presente". Alejándose de los consensos y de las claudicaciones que supuso la llamada Transición política española (1975-1978; la que, dicho sea de paso, también daría origen –y legitimidad ideológica– a la hegemonía de una lírica conservadora y tranquilizante: la de la llamada "poesía de la experiencia"), la escritura de Orihuela ha cuestionado la supuesta brecha existente que, para muchos, mediaría hoy entre la guerra civil de 1936-39 (y la consecuente dictadura militar que la siguió) y la sociedad española de nuestro tiempo (según las pautas de una democracia "de baja intensidad"). Frente a los intentos de recuperar nuestra "memoria histórica" a base de saltos de muro temporales (se trataría de recuperar un pasado cerrado y superado que, ahora sí, merecería recordarse), el ejercicio de la memoria es, en Orihuela, aún más radical, en la medida en que se ha atrevido a dar algunos pasos más hacia delante: aquella brecha no sólo no existe; los episodios de la guerra civil española (más ejemplares de una guerra –una lucha– de clases, revolución incluida, que de un conflicto demasiado fácilmente explicable como fratricida) no están en ningún modo cerrados; aquel "pasado"-pasado sigue latiendo en este "presente"-presente ("el presente sigue siendo de azul en las camisas"), y no tanto por una simplificación de la ley histórica de causa-efecto.

Así, en Orihuela no se trata de reivindicar sólo un determinado pasado histórico (el de las resistencias libertarias, por ejemplo), sino de señalarlo como todavía actuante: el 19 de Julio continúa siendo, así, un día en el de hoy; la invisibilización y desarticulación de la lucha de clases siguen vivas en la España de los 80, en la de los 90, en la del tiempo presente; la aspiración por "otra república" sigue movilizando las resistencias de muchos; y lo que todavía resulta más desvelador: el franquismo no conoció transición ni tuvo un final marcado. No se trata, pues, sólo de desenterrar cadáveres. Y así, críticos literarios como Antonio Méndez Rubio [2002] han advertido cómo en la obra de Orihuela se ha ido tejiendo "un frente de resistencia al avance supuestamente plausible de la socialdemocracia, cuya enseñanza ideológica central, como ya pusiera en evidencia W. Benjamin, consiste en idealizar la libertad de quienes vendrán detrás para olvidar mejor el sometimiento de quienes les precedieron".

Las marcas lingüísticas con que en los poemas de Antonio Orihuela se visibiliza la continuidad histórica de este conflicto son más que evidentes y –en el clima de pretendida "normalizacón", ideológica y literaria, que propone en España el actual orden de cosas dado– resultan brutalmente turbadoras y hasta molestas para aquellos lectores que se han creído cualquiera de las tranquilizadoras versiones de un supuesto "fin de la historia", sea para aplicarlo a la realidad social y política de la España contemporánea, sea para hacerlo sobre el mapa-mundo global. Cuando la escritura se conjura contra la amnesia, no se limita solamente a recordar: se atreve –también– a reconocer, y a mantenerse en vela. En un artículo titulado "Los violentos" [2001b] el mismo Orihuela ya establecía la posibilidad de esta conexión al subrayar "la importancia de la memoria, de la constante vigilia que nos ha de llevar hasta la Revolución, meta nuestra".


"En 1936..."

En 1936, a Antonio Orihuela lo vinieron a buscar
en un camión.

Delito:
Ser amigo del alcalde socialista.
Haber abierto un Casino Popular.

Le pegaron dos tiros
y en paz.

Como Ángela Benabat
no dejaba de gritar,
un muchacho le estuvo dando culatazos
con su máuser
en la cabeza
hasta mancharse su bonita camisa azul.

Por los mismos conceptos
su nieto tendría ahora un trabajo fijo en el Ayuntamiento,
y estaría forrado
a base de estrujarles el alma
a cinco trabajadores
-siempre menores de veinticinco años-.

A su mujer
le dirían Señora.

Este poema se llama

Historia de España.


En "A cuerpo robado" puede encontrarse una buena cantidad de poemas que entrecruzan estos doce libros de poesía publicados y que, mayoritariamente centrados en los conflictos entre Capital y Trabajo, tensionan los límites entre "corporalidad" y "espiritualidad", toda vez que ambas instancias son objeto del expolio histórico y presente de las clases trabajadoras. Haciendo suyas palabras de Juan Cordobés, estos poemas modelizan en diversos grados la condición política de la clase obrera en tanto ligada a su condición económica ("... y siendo su condición económica la de esclavos al capital y a los poderes, su condición política tiene que ser también la de esclavos"). “Para el mundo que está fuera de mi cerebro / todo mi cuerpo es mercancía”, escribe el propio Orihuela.

Acertadamente señalada su filiación a una larga tradición de poéticas materialistas (por ejemplo, en C. de Vicente Hernando, 2001), queda todavía por explorar la profunda espiritualidad de la poesía de Orihuela, esa "espiritualidad con pelo" que él mismo ha reivindicado junto con el también poeta Jorge Riechmann, y que creo recorre de cabo a rabo su propio proyecto de escritura, más allá y más acá (e independientemente) de los viajes del autor por Asia: la poesía de Orihuela no carece, en fin, de espacios sagrados. El cuerpo robado por el Capital es, desde esta vindicación, también conciencia robada y también espíritu robado, todo ello ya reconvertido en apenas "mercancía": la larga denuncia de la expropiación de los espíritus en los cuerpos expoliados de las clases trabajadoras sitúa a Antonio Orihuela en la mejor tradición sindical anarquista, capaz de fundar desde una nueva espiritualidad (entiéndase que más inmanentista que transcendental) una nueva forma de vivir y de entender la verdad. Frente a ella, desde ella, y sin caer en el abismo de ciertos espiritualismos (así lo ha advertido J. A. Fortes [2007] al estudiar su obra), la poesía de Antonio Orihuela –"testigo feroz de nuestro tiempo", en palabras de Beltrán [2002]– situará, conectando cuerpos y conciencias, la colonización de los espíritus de quienes, tras la jornada laboral, "se enfrían y se enfrían" –véase el poema "Estadística"– frente a las horas del televisor y las iconografías del espectáculo. El propio Orihuela ha reconocido recientemente [2004b] la existencia de "otro frente de batalla: la colonización de nuestras conciencias".


"Y si lo real..."

Y si lo real fueran los movimientos de masas
en automóvil
reguladas por agentes de tráfico.
¿Dónde entonces la lucha de clases?

Y si sufro por los demás,
¿Con qué derecho lo hago y cómo se lo digo?

Y si en vez de luchar
nos duchamos.
¿Para cuándo la limpieza de conciencia?

Y si otros se llenan los bolsillos con tu vida.
¿Para cuándo un roto y un descosido?

Y si el profesional de la política
se mea en la cara de la audiencia.
¿Para cuándo la cistitis del pueblo?

Y en los tiempos malos.
¿Cómo distinguir el sol, la rosa, la gaviota,
la multinacional y el banco
que se esconde detrás de cada cosa?

Y si levantar la cabeza
sigue siendo políticamente incorrecto.
¿Levantar el puño?

Y si al poner el telediario
sólo me sale una banda tocando
a las barricadas.
¿Llamar rápidamente al 091?

Y si vamos de derrota en derrota
hasta la debacle total.
¿Renunciar a la piedra que llevo en la mano?

Y si los mejores han muerto
y los buenos envejecido.
¿Apuntarme al INSERSO antes de tiempo?

Y si después de todo esto,
aún los movimientos de masas
en automóvil.
¿Abandonar la poesía
como vehículo?

Ya veis,
tengo todas las preguntas.

La cuestión es saber cómo andas tú sin ellas.


Contra la muerte presente, producir humanidad futura: "Tenemos que dejar de pensar nuestra vida en términos de materia prima y empezar a vivirla como vida con sentido, enajenada de su valor de compra y sumisión, trabajando en prácticas que nos ayuden a recuperar su tiempo de vida, denunciando e intentando eliminar las relaciones de explotación, y profundizando en la democratización de la vida pública. Cualquier herramienta es buena, como la poesía rescatada de la muerte del arte, como la poesía revivida para nuestro vivir" [A. Orihuela, citado por Alberto García-Teresa, 2006b]. Los poemas que se dan cita en la sección que he de dado en titular, simplemente, "Aire" escenifican una alianza con la esperanza en la que ésta se des-idealiza como nube para entenderse como compromiso.

Desde este reconocimiento (ni de lejos nada desdeñable en el conjunto del trabajo de Orihuela), no puedo estar de acuerdo con las lecturas críticas que han calificado la apuesta literaria de Antonio Orihuela como un "espacio de la desolación, [en el que se] distorsiona su meollo revolucionario al no presentar seres empeñados en construir una sociedad vivil en la que sea posible la vida buena" [S. Martín, 2002]. Creo firmemente que las "Cosas que se me ocurren hacer contigo" (título de uno de los poemas recogidos en esta sección) pueden rastrearse en muchísimos de los territorios de la esperanza y del compromiso con los que sabe respirar la poesía entera de Orihuela, en todo su propósito de reencantar el mundo. "Anuncio la ciudad de los hermanos", escribe en "El guerrero del fanal". Que en la parálisis social de la muerte presente pueda ir jadeando ya la posibilidad de una reconstrucción compartida, no más señalaría otro de los límites que este tipo de escritura explora, reventándolo por completo: la que vuelve simultáneos "cautiverio" y "emancipación". Como bien detectó García-Teresa en su momento [2006a], incluso cuando la poesía de Orihuela demuestra pesimismo jamás demuestra resignación.


LO SAGRADO

....una espiritualidad con pelo.
Jorge Riechmann

Tu cara hinchada de sueño.

El calor de mi cuerpo alejándose
por las calles.

Mis bolsillos vacíos.

Pedalear hasta el trabajo,
con la visión, tras la fábrica,
del monte Sumeru,
con la sensación de un Bodhisattva
que vuela sobre la espalda de un mundo pequeño
que se afana abajo,
arranca un dulzor de labios,
deja una sonrisa.

Saludar.
Decirle adiós y buenos días
a gente que no conozco.

Pensar, a la vuelta,
en la luz que se va en un desgarro,
en lo lejos aún de la casa,
en los humildes, en los humillados,
en el veneno que avanza
desde la locura de los hombres,
sembrando narcisos, adormideras,
cadenas y mordazas también para el viento
que me lleva
hasta el frío del próximo noviembre,
los abrazos,
los rostros que quiero
y junto a los que avanzo
desde una
y no
la misma
música
de mi vida.


La frontera central que dinamitan los textos reunidos en la sección "Poemas para cantar en un cordel" es otra: la que persiste en seguir separando "poesía" y "vida". Demasiado prontamente juzgada como "poesía bronca y dura" [S. Martín, 1998] y habiéndosenos avisado de que "utiliza lo prosaico como primer material para su construcción poética" [M. Cañada, 2005], la escritura de Antonio Orihuela ("piedra lanzada a la oscuridad") representa en su propia radicalidad un posicionamiento muy concreto, creo que más complejo de lo que a menudo se piensa, entre las posibles dicciones de la literatura actual. En estos poemas suyos se vuelven todavía más clarificadoras las sucesivas tesis que Antonio Orihuela ha ido desarrollando más por extenso en trabajos teóricos suyos como La voz común [2004a] o La falsa palabra [2008].

"No es la muerte nuestra tarea / ni la ceguera, ni la mentira, ni la literatura": dispuesta a oponer, ante los Grandes Relatos del Capital, los pequeños relatos éticos de quienes lo padecen, esta concepción –esta insobornable práctica– de escritura poética propondrá contra todo descanso construir sujetos colectivos y consciencias alternativas, lejos de toda especulación literaria, lejos de cualquier esteticicismo, lejos de tantas y tantas prácticas de la literatura que van dando la espalda a la realidad y a la gente. No son pocas las lecturas críticas de la obra de Orihuela que han reconocido su voluntad "de volver nulas las opiniones según las cuales la poesía perdió todas sus posibilidades de tener voz en el contrato social de la Europa de hoy" [Joaquim Manuel Magalhaes, 2000]. Antonio Orihuela cree, de hecho, que no hay poesía neutral –ni en España ni en ninguna parte–, como cree que puede ser ideológicamente malintencionada la pretensión de considerar a la literatura como una práctica "inútil". No encuentro, entre los poetas españoles actuales, nadie tan decidido como Orihuela en desenmascarar las trampas posibles y seguras de los esencialismos literarios de principios de siglo, y él mismo comparte con otros autores contemporáneos una denuncia firme contra la poesía de la instalación y del conformismo más cálido, nada inhabitual entre la literatura española más reciente. De esta manera, y en su trabajo crítico sobre los actuales compromisos de la poesía española, Iravedra [2002] ha subrayado la voluntad de Antonio Orihuela a la hora de justificar la presunta apoeticidad de su escritura alegando la inconveniencia ética de seguir creando una poesía del asentimiento en el estado de realidad que nos rodea: “porque llega un momento en el que ya no se puede seguir siendo / por más tiempo / un cómplice, silencioso, / de lo que REALMENTE pasa”. Abandonando así el lenguaje del ataúd, la particular protesta de su discurso teórico sobre lo literario es, a mi juicio –y además–, completamente inseparable de la capacidad comunicativa que poseen los recitales en directo de la poesía de Orihuela, en los que se vuelve absolutamente real –radicalmente visible– la vinculación entre literatura y vida, y para muchos sigue siendo fascinante la capacidad que este tipo de escritura tiene para convocar también a personas que no suelen leer o escuchar poesía.


DILO CON ADOQUINES

estoy cansada de ser valiente
Anne Sexton

Frente al viento, la certeza de ya
no ser de aquí,
de haber perdido un mundo,
de que los muertos son éstos
y para sobrevivir
vivo disfrazado de muerto,
pero también, diciendo:

¡Ojo con los muertos que se parecen a mí
porque no es la muerte nuestra tarea,
ni la ceguera, ni la mentira, ni la literatura!

Abrir los ojos

y apuntar.


En palabras del propio Orihuela [2004a], el gran triunfo del Capitalismo Mundial Integrado (Guattari) ha consistido en "poner boca abajo los lugares de la explotación hasta el punto de revestirlos de un aura positiva que no sólo los justifica, sino que los presenta como socialmente necesarios". En "Guerra Mundo" se van dando de la mano algunos de los muchos poemas de Antonio Orihuela en los que quedan devastadas las brechas que procuran desconectar la suerte de millones de seres humanos, independientemente de los límites nacionales en que éstos se encuentren. Manuel Tabernas [2006] ha precisado la finalidad de determinados poemarios de Antonio Orihuela: "describir un campo de battalla". Si el proyecto de pacificación (a sangre y expolio) que el capitalismo tardío ha ido internacionalizando ha llegado recientemente a un nuevo escenario de globalización, de ello había de dar cuenta también el proyecto radical de escritura de los poetas españoles que desde hace unos años exploran las posibilidades de una poesía crítica y antagonista al orden de cosas y al orden de conciencia dados.

Antonio Orihuela ("para quien hoy se estaría librando la batalla más cruenta de las libradas en la historia de la humanidad", en palabras de Padilla, 2007) se inscribe de pleno en esta voluntad de consignación global de la barbarie, en un mundo cansado en el que resulta ya casi imposible encontrar lugares intactos (Oriente incluido) a los que exportar nuestro miedo. En "el fin de la era del sueño" –canta Orihuela– "todo poema sucede ya / en un campo de concentración".


"En Auschwitz dicen..."

En Auschwitz dicen que puedes ver el fracaso de un modelo de capitalismo,
así que sólo por ver al capitalismo fracasar en algo me fui a Auschwitz
y metí la cabeza dentro de uno de los hornos crematorios.

Yo, en Auschwitz, en el año dos mil cuatro de la guerra,
escrutando el futuro
vi un viaje en espiral sin tierra prometida.

Vi educadores para la paz y la convivencia
en un sistema autoritario, violento y opresivo,
que sólo reconoce la violencia como doméstica y callejera.

Vi europeos que empiezan a creerse europeos
sólo porque esto empieza a llenarse de chinos, moros y negros.

Vi inmigrantes que ya no hay que ir a buscar en barcos negreros,
inmigrantes que el mercado aprovecha para trabajar
y el Estado para meter miedo.

Vi cuarenta y cuatro millones de móviles
que nada tienen que decirse.

Vi jóvenes disfrazados de Latin Kings y Ñetas.
Vi la clase media, su hipocresía y su indiferencia,

y vi, más allá de las puertas cerradas, los palos y las verjas,
niños arrollados por la circulación de las mercancías,
hombres dudando entre la esclavitud y la bomba humana.

Miraba, miraba y miraba
la destrucción y la miseria
y todavía los fascistas decían que aquello era quimera,
fantasía y cuentos de viejas.

Quise sacar de allí la cabeza
pero hacía mucho que tenía
la cabeza fuera.


"Que el fuego recuerde nuestros nombres" es, literalmente, una despedida y su motivo central da título a este volumen entero. Construido como un aullido contemporáneo tanto para nuestro tiempo como para una biografía en particular, este poema radicaliza con una rabia firme la "poética de la consumación" que César de Vicente Hernando [2005] reconoció en la obra de Antonio Orihuela: "Frente a la consumación de la vida humana en el momento de la consumición de la vida biológica, de la memoria personal, de las posibilidades de la creación; Orihuela comprende consumación como redención del ser humano, como un llevar hasta el fin la destrucción de la barbarie cotidiana que impide la vida emancipada del género humano; consumación como un poner fin al crimen de la realidad (Baudrillard) tanto como a la muerte de la vida (Vaneigem)".


QUE EL FUEGO RECUERDE NUESTROS NOMBRES
(Fragmento)

of all this creation created to fall.
(Jack Kerouac)

Bailaron las dakinis sobre mi atronador joven y después viejo corazón,
escuché la música de mis días en Pashupatinath,
reposó mi espalda contra los ocho ojos de la estupa de Boudhanath,
una y otra vez me hundí bajo el verde légamo del Lago de Proserpina,
segué todas las malas hierbas que vi crecer alrededor de mi vida,
se desenrolló la madeja por completo, estoy agotado
y el mundo se ha vuelto viejo y polvoriento, lleno de telarañas que antes no estaban,
así que adiós, cierro los ojos, os regalo este saco de huesos y estos ojos azules,
me marcho bajo la fina llovizna, vuelvo al sin tiempo efímero, a la red de Indra,
a la guirnalda de flores, a los espejos del callejón del gato.

Vajra cortador, troza y multiplica para la gran liberación y adiós.

(...)

Adiós Mehari, amargor, Angola meu terra, arenas del Sahara.
Adiós besos, Marruecos, salada Asihla,
fotos azules con Ángela en el lavadero de Chauen,
campanillas y yantras del cedro del Líbano de mi casa de Mérida.

Adiós niña mía, extensión de mí,
miembro errante que me trasmites tu dolor.
Adiós Mar, adiós maravilla.

Adiós poemas, adiós CNT, memoria, sacrificio, pájaros que cantasteis toda la noche.
Adiós Juan Ramón, saludado por una inmensa multitud en el muelle de Buenos Aires como el más grande poeta de las letras hispanas, mientras en Moguer, en tu pueblo,
te tiraban piedras y te llamaban loco.

Adiós Juan de Yepes, Francisco de Asís, Marpa el traductor, mago Milarepa,
león de Manjusri, sandalia de Bodhidharma, sonriente Padmasambhaba,
gozoso Seng Sung, adiós maestros, lamas de azafrán, rojas nubes locas,
santitos radiantes de mi casa.

Adiós hermano sol, hermana luna, hermano lobo, adiós mis hermanos, namasté.
Adiós ácidos, tablas dobladas por la tristeza, incensarios, nieve, sahumerio, psilocibes,
rosa lisérgica hawaiana, cuerpos, cenizas, esperanzas, paraísos, sufrimientos, ignorancia, sueño, logro, señales, hallazgos, satoris, borracheras,
diamantes cortadores de todo los apegos.

Adiós enseñanzas, koans, tantras, mantras, sutras, mudras, oraciones, versículos, revelaciones, canciones, libros.

Adiós poemas, no habrá más palabras para la mente.

Adiós Big Bang, no me quedaré para ver el final,
porque todo caerá.

Todo caerá,
todo caerá,
todo caerá,
todo caerá,
todo caerá,
todo caerá,
todo caerá,
todo caerá,
todo caerá,
todo caerá,
todo caerá,
todo caerá,

todo


Asomada como un regalo y vislumbrada con una cercanía asombrosa al momento de la muerte, la verdad liberadora (en ningún modo patética) del "todo caerá" recopila todo aquello que se ha tensionado en poesía y en vida, en desorden social y en lucha antagonista, en él ámbito de la plaza pública y en el ámbito de lo personal, en el terreno de los cuerpos y en las tensiones del espíritu, en su denuncia de la desolación y en su promesa de reconstrucción, en lo que se muestra como global humanizado y en lo que se significa en las historias particulares del hombre de principios de siglo, en lo que se presenta como pasado y en lo que se revuelve como presente, en todas las tensiones y fracturas de nuestro tiempo. Este remolino final recopila, en definitiva, todo aquello que configura la trama de estas páginas que llamamos Antonio Orihuela: un hombre –testigo feroz de nuestra época– capaz de escribir una poesía en la que, tras cada despedida, vive amanecido un nuevo saludo para la liberación.

"Amanece / también todo lo perdido / de alguna forma".


Enrique Falcón 1
Barrio del Cristo (Valencia, España),


BIBLIOGRAFÍA SOBRE ANTONIO ORIHUELA

- Bagué, Luis [2006]: Poesía en pie de paz: modos del compromiso hacia el tercer milenio; Pretextos, Valencia.
- Beltrán, José Carlos [2002]: "Antonio Orihuela, un testigo feroz"; Periódico CNT, febrero, Madrid.
- ------------ [2005]: "Tras el cristal de Antonio Orihuela"; Periódico CNT, abril, Madrid.
- Cañada, Manuel [2005]: "Antonio Orihuela: poesía y comunismo por decir"; Periódico CNT, noviembre, Madrid.
- Correyero, Isla [1998]: "Antonio Orihuela"; Feroces: radicales, marginales y hetedoroxos en la última poesía española; Ed. DVD, Barcelona.
- Crespo Massieu, Antonio [2002]: "Piedra, corazón de mundo"; Viento Sur, nº 64, Madrid.
- ------------ [2007]: "La poesía y los márgenes"; Viento Sur, nº 91, Madrid.
- De Vicente Hernando, César [2001]: "La poesía de Antonio Orihuela o la experiencia de los límites", introducción a A. Orihuela: Piedra, corazón del mundo; Germanía, Valencia.
- ------------ [2005]: "Palabras contra la barbarie cotidiana: una poética de la consumación", introducción a A. Orihuela: La destruccón del mundo; Solar, México D.F.
- Falcón, Enrique [2001]: "Carta abierta a Antonio Orihuela"; L'Avanç, nº 26, Valencia.
- ------------ [2007]: "No doblar las rodillas: poesía española 1991-2005"; Once poetas críticos en la literatura española reciente; Baile del Sol, Tenerife.
- Fortes, José Antonio [2007]: "Palabras previas" a A. Orihuela: Poemas para el combate; ICILE ediciones, Asociación de Investigación & Crítica de Ia Ideología Literaria en España, Granada.
- García-Teresa, Alberto [2006a]: "Recitando la ilógica del capitalismo"; Diagonal, mayo-junio, Madrid
- ------------ [2006b], “Antonio Orihuela, poeta insurgente”, Diagonal, septiembre-octubre, Madrid.
- González Blanco, Azuzena [2000]: "Antonio Orihuela: poesía consciente y concienciada", prólogo a catálogo Aiquebneno; Diputación de Huelva, Huelva.
- Iravedra, Araceli [2002]:"¿Hacia una poesía útil?: versiones del compromiso para el nuevo milenio”; Ínsula, nº 671-672, Madrid.
- ------------ [2003]: "Radicales, marginales y heterodoxos en la última poesía española (contra la poesía de la experiencia)”; Actas del V Congreso Internacional de Teoría y Crítica literarias; Universidad Nacional de La Plata, Buenos Aires.
- Magalhaes, Joaquim Manuel [2000]: "Antonio Orihuela"; Poesia espanhola, anos 90; Relógio d'Agua ed., Lisboa.
- Martín, Salustiano [1998]: "Antonio Orihuela: condiciones de existencia"; Reseña, nº 299, Madrid.
- ------------ [2002]: "Espacios de la desolación"; Reseña, nº 330, Madrid.
- Méndez Rubio, Antonio [2002]: "Otra poesía es posible"; Ínsula, nº 671-672, Madrid.
- Miravent, Antonio [1995]: "Prólogo" a A. Orihuela: Perros muertos en la carretera; Crecida, Huelva.
- Montero, Josu [2003]: "Breve génesis de la poesía política española actual: subversión lingüística y realismo crítico"; Zurgai, nº de diciembre, Bilbao.
- Orihuela, Antonio [2000]: “De lo invisible ideal a lo invisible real”; La escena alternativa, Ayuntamiento de Punta Umbría, Punta Umbría.
- ------------ [2001a]: "El arte como práctica de la vida cotidiana"; Actas de la III Bienal de Mail-Art; Huelva.
- ------------ [2001b]: "Los violentos"; Periódico CNT, junio, Madrid.
- ------------ [2003]: El mal: técnicas de prospección y análisis de superficie; Servicio de Publicaciones de la Diputación de Badajoz, Salamanca.
- ------------ [2004a]: La voz común: una poética para reocupar la vida; Tierradenadie ediciones, Madrid.
- ------------ [2004b]: X; LF ediciones, Béjar.
- ------------ [2005]: "Abrir los ojos en este mundo"; Voces del extremo: poesía y ética; Fundación Juan Ramón Jiménez, Huelva.
- ------------ [2006]: "La operación de lanzamiento de la forma-mercancía Realismo Sucio en el campo literario español"; Manual de Lecturas Rápidas para la Supervivencia, www.nodo50.org/mlrs/Poetic/realismosucio.htm.
- ------------ [2007a]: "Voces del mundo posible"; Once poéticas críticas: poesía y desorden; Ed. Contratiempos, Madrid.
- ------------ [2007b]: "Hace falta estar ciego: poesía y cinismo"; Estética y Conflicto nº 4; Foro Social de las Artes, Madrid.
- ------------ [2007c]: Para una política de las luciérnagas; Ediciones del Satélite, Madrid.
- ------------ [2007d]: Libro de tesoros; La espiga dorada, Sevilla.
- ------------ [2008]: "La falsa palabra"; La (re)conquista de la realidad: la novela, la poesía y el teatro del siglo presente; Tierradenadie ediciones, Madrid.
- Padilla, Ángel [2007]: "Las catedrales transparentes de Antonio Orihuela"; Periódico CNT, enero, Madrid.
- Rodríguez, Manuel [2002]: "Lo que piensa la ballena del arponero"; Bicel, Boletín Interno del Centro de Estudios Anselmo Lorenzo, nº 12, Madrid.
- Tabernas, Manuel [2006]: "Describir el campo de batalla"; Diagonal, noviembre, Madrid.
- Wikipedia [2008]: "Antonio Orihuela"; Wikipedia, http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_ Orihuela

PROCEDENCIA DE LOS POEMAS SELECCIONADOS

[PMC]: Antonio Orihuela: Perros muertos en la carretera (Crecida, Huelva, 1995)
[EDH]: Edad de hierro (Ateneo Obrero de Gijón, 1997)
[LQP]: Lo que piensa la ballena del arponero (LF, Béjar, 2001)
[NLL]: Narración de la llovizna (Baile del Sol, Tenerife, 2003)
[ACO]: Aserrando corazones con los ojos (4 de Agosto, Logroño, 2005)
[PSP]: La piel sobre la piel (La Mano Vegetal, Sevilla, 2005);
[RYA]: Respirar y Arder (Corona del Sur, Málaga, 2006)
[CCC]: La ciudad de las croquetas congeladas (Baile del Sol, Tenerife, 2006)
[TQT]: Tú quién eres tú (Idea, Tenerife, 2007)
[DEB]: Durruti en Budilandia (Baile del Sol, Tenerife, 2007)
[MSA]: Madera de un solo árbol (Eclipsados, Zaragoza, 2008)
[TMC]: Todo el mundo está en el cine (Baile del Sol, Tenerife, 2008)


Antonio Orihuela: Todo caerá. Antología poética 1995-2008 (ediciones Atemporia; México DF, 2008; 300 págs) 

14/7/10

DERRIBAR LA CULTURA FORMAL

Una proclama activista del siglo pasado para un debate aun abierto......

INVITAMOS A TODOS LOS TRABAJADORES DE LA CULTURA a dejar sus herramientas y a suspender su creación, distribución, venta, exposición o debate sobre su trabajo a partir del 1 de enero de 1990 hasta el 1 de enero de 1993. Invitamos a todas las galerías, museos, agencias, espacios “alternativos”, publicaciones, teatros, escuelas de arte y demás, suspender todas sus actividades durante el mismo periodo. El arte es definido conceptualmente por una élite que se auto-perpetua y está comercializado por ella como una mercancía de consumo internacional. Aquellos trabajadores de la cultura que luchan contra la sociedad predominante, se encuentran con que su trabajo es, bien marginado, bien cooptado, por el sistema del arte plutocrático. La clase que manda utiliza el arte como una actividad “transcendental” del mismo modo que una vez usó la religión para justificar la arbitrariedad de sus enormes privilegios. El arte crea el espejismo de que a través de actividades que realmente se desperdician, esta civilización está en contacto con los “mas sublimes sentimientos”, que los redime de las acusaciones de explotación y asesinato en masa. Aquellos que aceptan esta lógica, mantienen la plutocracia aunque ellos estén excluidos de tal clase económica. La idea de que “todo es arte” es el cenit de su cortina de humo, significando simplemente, que ciertos miembros de la clase gobernante, se sienten especialmente libres para expresar su dominación sobre las masas. Llamar a alguien “artista” es negar a todo igual el don del sueño, de la imaginación; de este modo, el mito del “genio” se convierte en una justificación ideológica de la desigualdad, la represión y el hambre. Lo que el artista considera su identidad, son un conjunto de actitudes prescritas; ideas preconcebidas que han encerrado a la humanidad a lo largo de la historia. Son las actitudes derivadas de estas identidades, tanto como los productos artísticos derivados de la cosificación, lo que debemos rechazar. A diferencia de la Huelga de Arte de Gustav Metzger de 1977-1980(1) , nuestra intención no es destruir aquellas instituciones que puedan tener un efecto negativo en la producción artística. Por el contrario, pretendemos cuestionar el papel del artista mismo y su relación con la dinámica del poder dentro de la sociedad contemporánea.


Del libro Neoism, plagiarism & praxis de Stewart Home, Edinburgh & San Francisco, AK Press, 1995, Part I, From Plagiarism to Praxis,
http://www.merzmail.net/vagadart.htm

5/7/10

ALBERTO GARCIA ALIX






NO me sigas… estoy perdido, el García Alix más temprano

No me sigas… estoy perdido 76-86 es el título de la exposición que muestra hasta el día 30 de julio 2010 el Espacio AV de Murcia y que recoge una selección de imágenes realizadas por el Alberto García-Alix, más joven, el aficionado a la fotografía que precedió al autor.

Premio Nacional de Fotografía en 1999 e icono de la movida madrileña Alix nació en León en 1956, en 1967 se traslada a Madrid y en el 76 se inicia en la fotografía. A mediados de los años 70, García-Alix tomó su cámara y de forma casual empezó a mirar a través de ella la realidad que le rodeaba. Estas

primeras instantáneas que ahora son exhibidas en el Espacio AV se han convertido hoy en un testimonio que refleja con crudeza las consecuencias de una filosofía de vida y de la despreocupación y los excesos que se vivieron en aquellos años. El recorrido cronológico de la muestra finaliza en 1986, cuando García-Alix decide dedicarse de forma profesional a la fotografía, pasa a utilizar el medio formato y transforma su trabajo en una búsqueda del sujeto en sí mismo.

Alberto García-Alix ha señalado que “aprendió a enamorarse de la fotografía haciendo esas fotos. El amor lleva un tiempo. Si no hubiera hecho esas fotos no me hubiera enamorado de la fotografía”.

Un centenar de amigos, de yonquis y de rock conforman la exposición de fotografías titulada “No me sigas… que estoy perdido”, en las que se muestra el universo más íntimo de Alberto García Alix, (León, 1956), así como el mundo en que vivía parte de la juventud de la década de los 70, que se inaugura hoy en Murcia.

García Alix ha calificado la exposición de “íntima, emotiva, de amigos”. Ha explicado que el proyecto se gestó en París, junto a su amigo Nicolás Combarro, comisario de sus exposiciones desde hace seis años, revisando antiguas fotografías. “Me hizo mucha ilusión verlas, es emotiva, a veces me duele verla, porque es mi entorno más íntimo y hoy ya muchos no están”.

Tienen un componente documental, muestra cómo vivíamos aquella en aquella época, son retratos en blanco y negro, que incluso no podía enseñar a su familia, ha dicho el autor.

Durante la presentación de la exposición, que lleva por nombre la primera frase que se tatuó en su cuerpo, García Alix ha reconocido que al verla, a veces, siente nostalgia, emociones encontradas, de su juventud y las personas que estaban a su alrededor, y ha dicho que su banda sonora sería música de rock and roll.

Sobre la droga, presente en muchas de las instantáneas, ha dicho que los estupefacientes no eran sinónimo de soledad, sino que al contrario “tenían un alto componente social”, aunque al pasar los años se vuelven más duras, porque se conocen los problemas que vinieron más tarde, derivados de ellas.

El autor, que se ha caracterizado por captar roqueros, el mundo del porno, el Madrid de la plaza de Cascorro y el Rastro y los personajes que lo poblaban, y que a lo largo de su carrera ha publicado en revistas internacionales, ha recordado que su primera fotografía fue de una carrera de motos en Alcobendas (Madrid), que luego han sido también protagonistas de sus visores.

Ha señalado que en aquella década un carrete de fotos le duraba quince días, y veía la cámara como un espejo; ahora es más como una ventana y un espejo. Ahora “soy muy diarreico”, y ha confesado que ha cambiado su forma de mirar la fotografía, porque es más exigente porque la foto le pide otro tipo de reflexión.

Alberto García Alix, que narra en esta muestra, calificada de “casi antológica de la primera etapa de su carrera, y difícil” por Ángel Campos, responsable de la Fundación Cajamurcia, patrocinadora de la exposición, ha dicho que ahora le gustaría trabajar con el torero José Tomás

“Me fascina la épica del personaje, lo que ha traído al mundo del toro, pero otra cosa es coger la cámara; hacer un retrato como parte de una intencionalidad”, porque una fotografía es buena “si es expresiva, si tiene pulsión, si aporta algo”.

Aunque ha insistido en que no existe una foto perfecta, porque “lo perfecto es enemigo de lo bueno”, dice el protagonista de la muestra, que muestra una treintena de fotografías originales, rescatadas de la colección del propio artista.

La exposición se divide en tres secciones:

Secciones de la exposición

I. Copias de nueva producción a partir de negativos originales. Amplia selección a través de la cual se construye una narración que traza los rasgos esenciales de la evolución fotográfica del artista en aquellos años. Desde sus primeras imágenes, más frescas e inocentes, a las últimas, más conscientes y construidas.

II. Fotografías de época (vintage). Es una selección de copias de época, rescatadas de los fondos del propio artista.

III. Dobles diaporamas. La obra de García-Alix que recorre estos años es muy extensa y las posibilidades narrativas de su secuenciación son casi ilimitadas. Esta exposición propone al espectador un encuentro con su universo de una forma directa, a través de dos dobles diaporamas en los que las fotografías dialogan entre ellas y con el espectador, acompañados por la música original de su amigo Daniel Melingo.


NO ME SIGAS, ESTOY PERDIDO… ALBERTO GARCÍA-ALIX

El 5 de julio de hace 4 años leíamos:

05/07/2007
Alix en Arles

El Festival de Arles presenta la primera gran retrospectiva del fotógrafo leonés en Francia.



La exposición, organizada por PHotoEspaña, es un recorrido exhaustivo a través de casi 30 años de trabajo de uno de los fotógrafos españoles más destacados en el panorama internacional.

La muestra se exhibirá hasta el 16 de septiembre en la Iglesia de Sainte-Anne de Arles, uno de los lugares más importantes y destacados del festival, en el centro histórico de la ciudad. Se trata de la primera gran retrospectiva de la obra de Alberto García-Alix en Francia y forma parte de las celebraciones del décimo aniversario del Festival.

129 fotografías de la colección particular de Alberto García-Alix, entre las que se encuentran sus vintage, fotografías que le han consagrado en la escena artística internacional y que definen su particular estilo.

A través de las fotografías de Alberto García-Alix la exposición sumerge al espectador en una narración que transita por la vida del artista, conformando un discurso vital que tiene la fotografía como eje.

Las imágenes con las que se construye esta narración provienen de diferentes etapas de su vida, en un viaje de ida y vuelta entre presente y pasado: de la primera época en que retrataba su entorno más próximo con su cámara de 35mm. hasta 1986, cuando se profesionaliza y comienza una evolución compositiva que le sitúa a la vanguardia de la fotografía contemporánea.

Otros fantasean en canciones con serlo al hacerse mayores. Pero, cuando era pequeño, Alberto García-Alix (León, 1956) ya quería tener la voz de Johnny Cash. Igual de magnético que la del hombre de negro, el sonido de su voz llega desde algún lugar al fin de la noche. Y de las noches. Todo el insomnio que padeció en París durante los tres últimos años. Ese desasosiego feroz que describía Céline en 1932: “Por mucho que me diese vueltas y vueltas sobre el pequeño colchón, no llegaba a conseguir ni el más pequeño momento de sueño. Incluso masturbándose en esos casos no se siente ni consuelo, ni distracción. Entonces es la verdadera desesperación”. El laberinto de maullidos sobre el que reptan, huidizos y en carne viva su obra audiovisual Tres vídeos tristes. Un tridente que se sostiene en la fotografía, el amor y la búsqueda de la identidad.

Esa misma búsqueda queda ya abocetada en el centenar de instantáneas que, como un gran autorretrato tan honesto como intuitivo, se exponen al mismo tiempo en otro espacio de la Fundación Canal bajo el título de No me sigas… estoy perdido -Don’t follow me, I’m lost grabado en su brazo derecho inició su colección de advertencias y exorcismos-. Si en aquellas imágenes secuenciales se mira a sí mismo desde el presente, en éstas –atravesadas por la compañía y la mirada en color de Xila, un álter ego- echa la vista atrás y revisita aquella vertiginosa y emocionante década que estalló entre el 76 y el 86 y, luego, vio perecer a sus hijos. Aquí son lo que eran. Sin ambages ni coartadas. Filos de navaja, cuero lustroso, ojos vidriosos y cucharillas con posos. Sangre en ebullición. Vapor.

Un vapor etéreo pero que se pega como la humedad es, según sus palabras, la huella que ha pretendido dejar. Una marca que ya está en todas esas miradas.
En aquella época no lo sabía. En las fotos siempre hay algo que quiere salir y algo que no quiere salir. Pero esa atmósfera existe porque aquí hay cerca de cien fotos pero en el proceso de edición, podíamos haber escogido otras tantas y el espíritu quedaría intacto.

Como los niños y los castillos de arena en la playa. ¿Conserva al niño?
Sí. Soy bastante infantil. La capacidad de seguir jugando, de seguir emocionándome con las cosas es fundamental. Para mí, todo es un juguete. La creación es un cuarto de juguetes. A veces, me pregunto si soy fotógrafo. Ante todo, pienso que soy un creador. He hecho fotos, vídeos… Saqué adelante la revista “El canto de la Tripulación”, tuve un equipo de carreras de motos.

Quizás de muy niño jugó al escondite pero ¿donde se refugia como adulto?
En la creación, en el delirio. Para ser francos, ahora mismo no me gusto demasiado. Pero el trabajo, sí. Cuando cojo una cámara, instintivamente me pongo a reflexionar, a pensar… En las imágenes de los vídeos vuelco la narración hacia el interior por primera vez. Siempre he andado por la vida sin reflexionar, siempre hacia delante pero en París en una situación muy dura empiezo esa búsqueda. Y digo: “Me asomo al vacío para no ver nada”. Es así como me siento. Es curioso porque cuando releo, pasado ya un tiempo, los textos que han salido, yo mismo me sorprendo de que llegara a aquello. Pero cuando estás bien jodido, es cuando miras más dentro de tus tripas. El dolor es una gran puerta hacia nuestro interior.



¿Y ha tenido alguna vez un animal de compañía?
En París tuve una urraca. Se cayó de un nido cercano a la casa y la hija de mi chica rescató al polluelo. Llamamos a un veterinario. Dijo que no podíamos hacer nada pero me quedé mirando al animalito y pensé: “Este no se muere. Seguro. Este…”. Convivió con nosotros. Las urracas son pájaros muy curiosos. Es un córvido. Tienen mucho carácter, algo de misterio…

García-Alix habla como marcando los tiempos, deja las frases colgando y en el silencio posa sobre su interlocutor una mirada escrutadora que no intimida pero que, a pesar de que den las once de la mañana y el sol brille en Madrid, hace brotar la imagen de El cuervo, de Edgar Allan Poe.

En los textos de los vídeos y, en general, parte de su obra tiende al lirismo, bebe de un fuerte componente humano. Háblame de sus gustos literarios.
Soy un gran lector. Más allá de algún informativo y alguna película peregrina, la televisión me da miedo. Me pregunto constantemente si ésta es la sociedad en que vivo… Si no leo al acostarme, no puedo dormir. Ahora estoy leyendo Los de abajo, un libro sobre la revolución mexicana escrito a comienzos de siglo. Y la semana pasada, leí uno de Joseph Conrad.

“Me preguntará por qué sigo entonces en la revolución. La revolución es el huracán, y el hombre que se entrega a ella ya no es el hombre, es la miserable hoja seca arrebatada por el vendaval”.
(Los de abajo, de Mariano Azuela.)

Pero mucho antes de sentir el arrebato de los libros y la cámara fotográfica, siempre han estado las motos.
De niño soñaba ser mayor para tener una, para poder viajar en moto. Sin ella la vida es más complicada. Me produce una sensación de libertad que no siento con el coche.; cuando quiero me hecho a la carretera. Y, además, ya es tarde para sacarme el carné de conducir.

Pero no para hacerse un tatuaje, para grabarse otra lección. ¿Cuál es el último?
Un pajarito cagando en el brazo para que me de suerte.

El fotógrafo Alberto García-Alix posa junto a una de las instantáneas que forma parte de ´No me sigas... estoy perdido´
Alberto en la expo de Murcia

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ENTREVISTA: GORKA ELORRIETA
FOTO DE CABECERA: IGNACIO HERNANDO. FUNDACIÓN CANAL
Entrevista publicada en el número 14 de la Revista ClubCultura.

Sobre Alberto García-Alix


Alberto García-Alix (León, 1956) comenzó a hacer fotografías en 1976 pero no es hasta 1986 cuando se profesionaliza y se pasa al medio formato.

En 1989 funda El Canto de la Tripulación y la revista con el mismo nombre.

En 1998 realiza su primera exposición retrospectiva en PHotoEspaña, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y en 1999 recibe el Premio Nacional de Fotografía.

Entre 2003 y 2006, se traslada a París donde realiza una trilogía en vídeo alternando imagen fotográfica y filmada.

La obra de García-Alix hoy forma parte de museos y colecciones como el Museo Nacional Reina Sofía de Madrid o les Fonds Nationales d’Art Contemporain de Francia.

4/7/10

Obra de arte global. Eltono

SALA DE ARTE JOVEN 2.0

tono9_u.jpg1 de julio – 28 de agosto
Sala de Arte Joven, Avda. de América 13
Vicepresidencia, Consejería de Cultura y Deporte y Portavocía del Gobierno de la Comunidad de Madrid.
Inauguración: 14 de julio a las 12.00 horas
Entrada gratuita
www.madrid.org

Crédito: Intervención Sala de Arte Joven del artista Eltono

La Sala de Arte Joven, el miércoles 14 de julio a las 12.00 horas inaugura la exposición “Obra de Arte Global” como resultado del proyecto Sala de Arte Joven 2.0. Durante los meses de abril a junio, los artistas y grupos de trabajo participantes en esta iniciativa, se han ido sucediendo en los diferentes montajes de sus instalaciones, en un proceso acumulativo de tal forma que el material producido por un grupo ha sido contenido de reflexión y actuación del siguiente ,estableciéndose de estas forma un dialogo entre todos los participantes. El resultado final de todo este proceso de participación es la producción de la exposición “Obra de Arte Global” que se podrá visitar hasta el próximo 28 de agosto.

Además de la visita a la exposición, se podrá visionar una proyección que recoge todas las imágenes de las acciones que han tenido lugar durante el desarrollo del proyecto.


Catalogo: La Dirección General Archivos, Museos y Bibliotecas, editará un catalogo una vez finalizada la exposición que documente todo el proceso de las intervenciones llevadas a cabo en la Sala de Arte Joven.

Artistas Participantes: Jacobo Castellano, Pablo Grandegraphix, Eltono, Juan López, Nano 4814



Mas info:

1/7/10

Batania,desmembrado y recompuesto

Batania inti(mi)suyo captado por Deborah Vukusik