22/01/12
Letrismo y poesía sonora. 1955- frag.Video
20/01/12
Belen Gache. Escrituras Nomades (por J.A.Millán)

Escrituras nómades
La enciclopedia del (para)libro
potencial de Belén Gache
José Antonio Millán
Belén Gache tiene una larga trayectoria relacionada con la escritura: novelas como Lunas eléctricas para las noches sin luna (Buenos Aire
s, Sudamericana, 2004), poesía (El libro del fin del mundo, Buenos Aires, El Fin del Mundo, 2002) ,blogs como El diario del niño burbuja y otras obras de más difícil clasificación. Tiene además una notable actividad ensayística (de la q
ue da cuenta este libro) y como activista de los nuevos procedimientos de escritura (codirige el Laboratorio de Investigaciones Multidisciplinarias).
Escrituras nómades es un libro acerca de los límites
y contornos históricamente redibujados de la escritura. Funciona como una enciclopedia temática que agrupa breves descripciones de casos, obras, prácticas o retos. Las casi trescientas "entradas" están escritas en tono llano, y muchas consti
tuyen prácticamente un relato. Una bibliografía ajustada (y bien adaptada a la realidad editorial hispano-americana) deja abiertos los hilos para que el lector continúe su exploración...
La tesis fundamental de la obra es la continuidad ent
re las prácticas de juego y subversión literaria de época
s pasadas (Edad Media, Barroco), a través de la actividad de las "vanguardias" del XIX y el XX, hasta las posibilidades de las tecnologías digitales (del Memex al ASCII art). La estructura temática de la obra permite ir trenzando los casos y los ejemplos, aglutinados en torno a núcleos significantes. Por ejemplo: el apartado 10.1 Mapas (integrado en la parte 2, Espacialidades) salta de los portulanos medievales a Deleuze y Guattari, el mapa del "mar sin tierra" de la caza del Snark carrolliano, Calvino y sus ciudades invisibles, Borges y el mapa del tamaño del territorio, los trazados ferroviarios de Michel Butor, cuentos de Cortázar y Poe, y la trama urbana de Tokio en Jacques Roubaud.
El apartado 26, dedicado a las Máquinas juega con el G
olem y la Eva Futura para desembarcar en Turing, Na
nni Balestrini, las máquinas de escritura y lectura (de Roussel al Rayuel-o-matic). Llega también a las máquinas lógicas, por ejemplo: generadores con restricciones, como las transformaciones de doublets a lo Carroll: "Las regla de este rompecabezas son simples: se proponen dos palabras con el mismo número de letras. El juego consiste en ir cambiando las diferentes letras una a una hasta llegar a formar la segunda palabra" (las palabras intermedias deben ser todas existentes; se permiten conjugaciones verbales y variantes de géner
o y número). Por cierto: no me resisto a aportar aquí un ejemplo personal de cómo el AMOR se puede transformar en ODIO (en la versión española del juego se suele admitir que los acentos vayan y vengan libremente...):
AMORAMAR
ASAR
ASIR
ASIÓ
APIOPIO
(Obsérvense las propiedades mánticas del juego —que Belén Gache, comentarista de los anagramas de Saussure en 23.3, no desdeñaría—: en el t
ránsito del amor al odio han surgido el amor-pasión —ASAR—, las metáforas culinarias tipo "te comería" —APIO—, el amor posesivo —ASIR— y el amor-droga, con su cohorte de dependencias —OPIO).
La consideración de los artificios de creación, la interac
tividad y polifonía, las derivas textuales, las voces
desde la tumba (como en las memorias póstumas) y otros muchos accidentes van poniendo de relieve uno de los temas de la obra: la desaparición del autor, o quizás su travestismo. Entre la autonomía generatriz de la forma (que enlaza los artificios barrocos con las metamorfosis digitales) y el desdibujamiento del terreno pura
mente literario (entre guías de ferrocarriles, escritura en la ciudad, y ecos mutuos entre lo visual y lo textual) aflora el polimorfismo —gozoso— de la escritura. Y dar cuenta de las raíces, de los tránsitos y de los avatares de sus muchas manifestaciones es la tarea titánica que resuelve Belén Gache con engañosa facilidad en las páginas calmadas y riquísimas de Escrituras nómades.
Índice
| PARTE 1 - CONJUROS | 17.5. Mil sinfonías o la música de las ametralladoras |
19/01/12
IRENE LA SEN
se mezclan los ilustres.
El caballero,
que a la verdad corteja
y pretende desposar,
cede el derecho de pernada
ante el poderoso rey.
La preñez de la verdad
da lugar
a un par de gemelos mestizos,
serios,
desnudos,
dormidos, dormidos, dormidos.
En el altar se les bautiza,
y todos los invitados comen,
alabando a los bastardos,
creyéndoles hijos verdaderos,
de la verdad y su caballero.
Y todos los invitados están
serios,
desnudos,
dormidos, dormidos, dormidos.
17/01/12
Paul Celan. Tres poemas

Corona
En mi mano el otoño come su hoja: somos amigos.
Extraemos el tiempo de las nueces y le enseñamos a caminar:
regresa el tiempo a la nuez.
En el espejo es domingo,
en el sueño se duerme,
la boca dice la verdad.
Mi ojo asciende al sexo de la amada:
nos miramos,
nos decimos palabras oscuras,
nos amamos como se aman amapola y memoria,
nos dormimos como el vino en los cuencos,
como el mar en el rayo sangriento de la luna.
Nos mantenemos abrazados en la ventana, nos ven desde la calle:
tiempo es de que se sepa,
tiempo es de que la piedra pueda florecer,
de que en la inquietud palpite un corazón.
Tiempo es de que sea tiempo.
Es tiempo.
- - - - -
Cualquier Piedra Que Levantes
Cualquier piedra que levantes-
desnudas
a los que piden la salvaguardia de las piedras:
desnudos
renuevan el entramado desde hoy.
Cualquier árbol que abatas-
armas
el lecho en donde
las almas nuevamente se acumulan,
como si no temblase
a su vez este
eón.
Cualquier palabra que pronuncies-
das las gracias
a la corrupción.
- - - - - -
Ciégate para siempre:
también la eternidad está llena de ojos-
allí
se ahoga lo que hizo caminar a las imágenes
al término en que han aparecido,
allí
se extingue lo que del lenguaje
también te ha retirado con un gesto,
lo que dejabas iniciarse como
la danza de dos palabras sólo hechas
de otoño y seda y nada.
Versión de José Ángel Valente
13/01/12
Antonio Diez en Al Margen Ateneo Libertario
Ateneo Libertario Al Margen,
c/ Palma, 3 - Barrio del Carmen (Valencia)
12/01/12
Con versando con Ana Pérez Cañamares
un placer compartir unos minutos con esta amiga-persona-poeta necesaria....
11/01/12
Mamíferos. Jesús Lizano

Barcelona 1931
Yo veo mamíferos.
Mamíferos con nombres extrañísimos.
Han olvidado que son mamíferos
y se creen obispos, fontaneros,
lecheros, diputados. ¿Diputados?
Yo veo mamíferos.
Policías, médicos, conserjes,
profesores, sastres, cantautores.
¿Cantautores?
Yo veo mamíferos…
Alcaldes, camareros, oficinistas, aparejadores
¡Aparejadores!
¡Cómo puede creerse aparejador un mamífero!
Miembros, sí, miembros, se creen miembros
del comité central, del colegio oficial de médicos…
académicos, reyes, coroneles.
Yo veo mamíferos.
Actrices, putas, asistentas, secretarias,
directoras, lesbianas, puericultoras…
La verdad, yo veo mamíferos.
Nadie ve mamíferos,
nadie, al parecer, recuerda que es mamífero.
¿Seré yo el último mamífero?
Demócratas, comunistas, ajedrecistas,
periodistas, soldados, campesinos.
Yo veo mamíferos.
Marqueses, ejecutivos, socios,
italianos, ingleses, catalanes.
¿Catalanes?
Yo veo mamíferos.
Cristianos, musulmanes, coptos,
inspectores, técnicos, benedictinos,
empresarios, cajeros, cosmonautas…
Yo veo mamíferos.
10/01/12
USA en guerra_La guerra justa
05/01/12
REALIDAD VERSUS FICCIÓN
Recupero un texto antiguo del siempre lúcido e incómodo Manuel Delgado.Viene bien recordar que la situación de despilfarro viene de muy atrás

(aconsejo como divertimento para su lectura sustituir BIENAL DE VALENCIA por FESTIVAL VEO)
Artículo publicado en el diario Levante, el 10 de junio de 2003, con motivo de la Bienal de Valencia, presentada bajo el título genérico de "La ciudad ideal".
ARTE Y TIRANÍA
Manuel Delgado
Buena oportunidad la que nos presta
En las antípodas de esa concepción democrática del arte –capacidad al alcance de cualquiera de generar y hacer proliferar mundos –, los sistemas políticos despóticos consideran el arte como una pura ornamentación al servicio de su propio esplendor, artefacto destinado a generar la estupefacción de los súbditos, extasiados ante la grandeza de los edificios y los fastos, impresionados ante el fulgor de los espectáculos que se le brindan gratuitamente para su disfrute. Ese arte expresa en este caso un poder barroco, que ama sus propias puestas en escena, tan vacías como grandilocuentes, que se entrega a la teatrocracia como forma de gobierno y que convierte la Cultura en general en la nueva religión de Estado.
Por lo que hace a la ciudad, el arte sumiso que toda dictadura patrocina puede servir, además de para generar efectos autolaudatorios, para proveer de coartadas operaciones inmobiliarias e iniciativas urbanísticas discutibles, al mismo tiempo que disimula buen número de fracasos o abandonos estructurales. El arte puede, en estos casos, salir a la calle, pero no para reconocerse en ella, sino para imponerle su ejemplaridad a la pluralidad de las prácticas y las apropiaciones ordinarias que no deja nunca de registrar, para que no se escuche el murmullo que, como un bajo continuo, se extiende a ras de suelo y que no es otra cosa que lo urbano mismo. El arte público no es entonces arte de todos y para todos, sino respuesta a una necesidad institucional que es al mismo tiempo decorativa y simbólica. Como ornamento, atiende a la voluntad de los gestores de un espacio urbano de dignificarlo estéticamente y ponerlo a las órdenes de proyectos políticos o/y empresariales interesados en elevar el tono moral del territorio, atenuando los efectos de transformaciones traumáticas, camuflando operaciones especulativas o aliviando los malestares derivados de la falta de popularidad de buen número de innovaciones en materia urbanística.
La tiranía sabe que la instalación de una pieza de arte en un espacio público sirve para paliar las carencias de legitimidad simbólica que afectan tanto al poder político que administra ese espacio y lo mantiene, como a los planes urbanísticos que aspiran a convertir al usuario en consumidor y la tentación de la crítica en adhesión entusiasta. Nos encontramos de este modo ante lo que bien podríamos llamar artistización de las políticas urbanísticas, es decir, producción de efectos embellecedores del espacio público, simple maquillaje destinado a la exaltación de las autoridades y fuente de mantenimiento de todo tipo de tinglados artístico-culturales. ¿Objetivo final?: una ciudadanía narcotizada, que se pasa el tiempo riéndose sin saber de qué y que proyecta la imagen de una ciudad permanentemente eufórica.
Frente a esa utilización por parte de las tiranías del arte en la calle como autoexaltación de su propia grandeza, al tiempo que como recurso para el enmascaramiento y la legitimación de abusos, el arte democrático entiende el espacio público como proscenio para la acción social también en el plano creativo. La práctica artística no busca entonces embellecer, sino turbar. No persigue anonadar, sino hacer pensar. El arte público no es aquel que está en la calle, sino el que sucede en
Una vez expuesta la teoría, cabe invitar a cada cual a que se plantee a cuál de esos dos modelos –el democrático y el tiránico – responde la orientación que ha asumido
02/01/12
Arman, recordando a

Armand Pierre Fernández (17 de noviembre de 1928 - 22 de octubre de 2005), nació en Niza, establecido en Nueva York. , fue un pintor y escultor francés. Estudió en la Escuela de Artes Decorativas de Niza con títulos en Filosofía y Matemáticas, allí conoció a Yves Klein, co-fundador junto a Klein del grupo NOUVEAU REALISME (Nuevo Realismo), ya que estaban interesados en las nuevas formas de ver la realidad y el arte.y pionero en el arte del ASSEMBLAGE (se trataba de objetos embutidos en cajas o vitrinas). En 1947, conoció en una clase de Judo a Yves Klein, con el que mantuvo una larga amistad y numerosas colaboraciones. Compartieron su interés por el Budismo Zen y la astrología y admiraban la obra de Vincent van Gogh. Al igual que van Gogh, que firmaba sus obras solo con su nombre, ellos se deshicieron de sus apellidos, Armand Fernández se convirtió en Armand. En 1958, una galería se confundió al escribir su nombre y Armand decidió renunciar a la "d", convirtiéndose en Arman. Tras su paso por la pintura abstracta, su producción se centró en los objetos de uso cotidiano, que incorporó a sus obras, al inicio, imprimiéndolos sobre el lienzo y, con posterioridad, acumulándolos sobre el mismo de forma violenta. De esta forma, los objetos son utilizados por el artista como vocabulario y como medio de comunicación. De sus exposiciones individuales cabe destacar las realizadas en la Ileana Sonnabend Gallery de Nueva York (1997) y en la Galerie Nationale du Jeu de Paume de París (1998).
30/12/11
Joan Brossa

EN EL DÍA DE SU MUERTE, ESTOS VERSOS DEL MAESTRO JOAN BROSSA, QUE EL CIELO/INFIERNO/PURGATORIO TE SEA LEVE MESTRE PALETA!!!!!: Eddie (J.Bermúdez)
El tiempo
Este verso es el presente.
El verso que habéis leído es ya el pasado
-ha quedado atrás después de la lectura-.
El resto del poema es el futuro,
que existe fuera de vuestra
percepción.
Las palabras
están aquí, tanto si las leéis
como si no. Y ningún poder terrestre
lo puede modificar.
(Versión de Carlos Vitale)
El tiempo
Este verso es el presente.
El verso que habéis leído es ya el pasado
-ha quedado atrás después de la lectura-.
El resto del poema es el futuro,
que existe fuera de vuestra
percepción.
Las palabras
están aquí, tanto si las leéis
como si no. Y ningún poder terrestre
lo puede modificar.
(Versión de Carlos Vitale)
29/12/11
Rafeef Ziadah - "Nosotros enseñamos vida, señor"
24/12/11
Harold Pinter. Discurso premio nobel literatura 2005
Tal día como hoy, hace tres años murió el escritor y dramaturgo británico Harold Pinter a los 78 años tras una larga batalla contra el cáncer. Pinter premio Nobel de Literatura en 2005, autor de numerosas obras teatrales y conocido también por su oposición a la guerra en Irak

Harold Pinter: (10 de octubre de 1930 - 24 de diciembre de 2008)
Arte, verdad y política
Harold Pinter: Discurso de agradecimiento del Nobel de Literatura
En 1958, escribí lo siguiente:
'No hay distinciones concretas entre realidad y ficción, ni entre lo verdadero y lo falso. Una cosa no es necesariamente verdadera o falsa; puede ser al mismo tiempo verdadera y falsa.'
Creo que estas afirmaciones aún tienen sentido, y aún se aplican a la exploración de la realidad a través del arte. Así que, como escritor, las mantengo, pero como ciudadano no puedo; como ciudadano he de preguntar: ¿Qué es verdad? ¿Qué es mentira?
La verdad en el arte dramático es siempre esquiva. Uno nunca la encuentra del todo, pero su búsqueda llega a ser compulsiva. Claramente, es la búsqueda lo que motiva el empeño. Tu tarea es la búsqueda. De vez en cuando, te tropiezas con la verdad en la oscuridad, chocando con ella o capturando una imagen fugaz o una forma que parece tener relación con la verdad, muy frecuentemente sin que te hayas dado cuenta de ello. Pero la auténtica verdad es que en el arte dramático no hay tal cosa como una verdad única. Hay muchas. Y cada una de ellas se enfrenta a la otra, se alejan, se reflejan entre sí, se ignoran, se burlan la una de la otra, son ciegas a su mera existencia. A veces, sientes que tienes durante un instante la verdad en la mano para que, a continuación, se te escabulla entre los dedos y se pierda.
Me han preguntado con frecuencia cómo nacen mis obras teatrales. No sé cómo explicarlo. Como tampoco puedo resumir mis obras, a menos que explique qué ocurre en ellas. Esto es lo que dicen. Esto es lo que hacen.
Casi todas las obras nacen de una frase, una palabra o una imagen. A la palabra le sigue rápidamente una imagen. Os daré dos ejemplos de dos frases que aparecieron en mi cabeza de la nada, seguidas por una imagen, seguidas por mí.
Las obras son 'The Homecoming' (La vuelta a casa) y 'Old times' (Viejos tiempos). La primera frase de 'The Homecoming' es “¿Qué has hecho con las tijeras?" La primera frase de 'Old times' es “Oscuro”.
En ninguno de los casos disponía de más información.
En el primer caso alguien estaba, obviamente, buscando unas tijeras, y preguntaba por su paradero a otro de quien sospechaba que probablemente las había robado. Pero, de alguna manera, yo sabía que a la persona interrogada le importaban un bledo tanto las tijeras como el interrogador.
En 'Oscuro', tomé la descripción del pelo de alguien, el pelo de una mujer, y era la respuesta a una pregunta. En ambos casos me encontré obligado a continuar. Ocurrió visualmente, en una muy lenta graduación, de la sombra hacia la luz.
Siempre comienzo una obra llamando a los personajes A, B y C.
En la obra que acabaría convirtiéndose en 'The Homecoming', ví a un hombre entrar en una habitación austera y hacerle la pregunta a un hombre más joven sentado en un feo sofá con un periódico de carreras de caballos. De alguna forma sospechaba que A era un padre y que B era su hijo, pero no tenía la certeza. Esta posibilidad se confirmaría sin embargo poco después cuando B (que más adelante se convertiría en Lenny) le dice a A (más adelante convertido en Max), “Papá, ¿te importa si cambiamos de tema de conversación? Te quiero preguntar algo. Lo que cenamos antes, ¿cómo se llama? ¿Cómo lo llamas tú? ¿Por qué no te compras un perro? Eres un chef de perros. De verdad. Crees que estas cocinando para perros.” De manera que como B le llama a A “Papá” me pareció razonable asumir que eran padre e hijo. A era claramente el cocinero y su comida no parecía ser muy valorada. ¿Significaba esto que no había una madre? Eso aún no lo sabía. Pero, como me dije a mí mismo entonces, nuestros principios nunca saben de nuestros finales.
'Oscuro'. Una gran ventana. Un cielo al atardecer. Un hombre, A (que se convertiría en Deeley) y una mujer, B (que luego sería Kate) sentados con unas bebidas. ¿Gorda o flaca?, pregunta el hombre. ¿De quién hablan? Pero entonces veo, de pie junto a la ventana, a una mujer, C (que sería Anna), iluminada por una luz diferente, de espaldas a ellos, con el pelo oscuro.
Es un momento extraño, el momento de crear unos personajes que hasta el momento no han existido. Todo lo que sigue es irregular, vacilante, incluso alucinatorio, aunque a veces puede ser una avalancha imparable. La posición del autor es rara. De alguna manera no es bienvenido por los personajes. Los personajes se le resisten, no es fácil convivir con ellos, son imposibles de definir. Desde luego no puedes mandarles. Hasta un cierto punto, puedes jugar una partida interminable con ellos al gato y al ratón, a la gallina ciega, al escondite. Pero finalmente encuentras que tienes a personas de carne y hueso en tus manos, personas con voluntad y con sensibilidades propias, hechas de partes que eres incapaz de cambiar, manipular o distorsionar.
Así que el lenguaje en el arte es una ambiciosa transacción, unas arenas movedizas, un trampolín, un estanque helado que se puede abrir bajo tus pies, los del autor, en cualquier momento.
Pero, como he dicho, la búsqueda de la verdad no se puede detener nunca. No puede aplazarse, no puede retrasarse. Hay que hacerle frente, ahí mismo, en el acto.
El teatro político presenta una variedad totalmente distinta de problemas. Hay que evitar los sermones a toda costa. Lo esencial es la objetividad. Hay que dejar a los personajes que respiren por su cuenta. El autor no ha de confinarlos ni restringirlos para que satisfagan sus propios gustos, disposiciones o prejuicios. Ha de estar preparado para acercarse a ellos desde una variedad de ángulos, desde un surtido amplio y desinhibido de perspectivas que resulten. Quizá, de vez en cuando, cogerlos por sorpresa, pero a pesar de todo, dándoles la libertad para ir allí donde deseen. Esto no siempre funciona. Y, por supuesto, la sátira política no se adhiere a ninguno de estos preceptos. De hecho, hace precisamente lo contrario, que es su auténtica función.
En mi obra 'The Birthday Party' (La fiesta de cumpleaños) creo que permito el funcionamiento de un amplio abanico de opciones en un denso bosque de posibilidades antes de concentrarme finalmente en un acto de dominación.
'Mountain Language' (El lenguaje de la montaña) no aspira a esa amplitud de funcionamiento. Es brutal, breve y desagradable. Pero los soldados en la obra sí que se divierten con ello. Uno a veces olvida que los torturadores se aburren fácilmente. Necesitan reírse de vez en cuando para mantener el ánimo. Este hecho ha sido confirmado naturalmente por lo que ocurrió en Abu Ghraib en Bagdad. 'Mountain Language' sólo dura 20 minutos, pero podría continuar hora tras hora, una y otra y otra vez, repetirse de nuevo lo mismo de forma continua, una y otra vez, hora tras hora.
'Ashes to ashes' (Polvo eres), por otra parte, me da la impresión de que transcurre bajo el agua. Una mujer que se ahoga, su mano que emerge sobre las olas intentando alcanzar algo, que se hunde y desaparece, buscando a otros, pero sin encontrar a nadie, ya sea por encima o por debajo del agua, encontrando únicamente sombras, reflejos, flotando; la mujer es una figura perdida en un paisaje que las aguas están cubriendo, una mujer incapaz de escapar de la catástrofe que parecía que sólo afectaba a otros.
Pero, de la misma forma que ellos murieron, ella también ha de morir.
El lenguaje político, tal como lo usan los políticos, no se adentra en ninguno de estos territorios dado que la mayoría de los políticos, según las evidencias de que disponemos, no están interesados en la verdad sino en el poder y en conservar ese poder. Para conservar ese poder es necesario mantener al pueblo en la ignorancia, que las gentes vivan sin conocer la verdad, incluso la verdad sobre sus propias vidas. Lo que nos rodea es un enorme entramado de mentiras, de las cuales nos alimentamos.
Como todo el mundo aquí sabe, la justificación de la invasión de Irak era que Sadam Hussein tenía en su posesión un peligrosísimo arsenal de armas de destrucción masiva, algunas de las cuales podían ser lanzadas en 45 minutos y provocar una espeluznante destrucción. Nos aseguraron que eso era cierto. No era cierto. Nos contaron que Irak mantenía una relación con Al Quaeda y que era en parte responsable de la atrocidad que ocurrió en Nueva York el 11 de Septiembre de 2001. Nos aseguraron que esto era cierto. No era cierto. Nos contaron que Irak era una amenaza para la seguridad del mundo. Nos aseguraron que era cierto. No era cierto.
La verdad es algo completamente diferente. La verdad tiene que ver con la forma en la que Estados Unidos entiende su papel en el mundo y cómo decide encarnarlo.
Pero antes de volver al presente me gustaría mirar al pasado reciente, me refiero a la política exterior de Estados Unidos desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Creo que es nuestra obligación someter esta época a cierta clase de escrutinio, aunque sea de una manera incompleta, que es todo lo que nos permite el tiempo que tenemos.
Todo el mundo sabe lo que ocurrió en la Unión Soviética y por toda la Europa del Este durante el periodo de posguerra: la brutalidad sistemática, las múltiples atrocidades, la persecución sin piedad del pensamiento independiente. Todo ello ha sido ampliamente documentado y verificado.
Pero lo que yo pretendo mostrar es que los crímenes de los EEUU en la misma época sólo han sido registrados de forma superficial, no digamos ya documentados, o admitidos, o reconocidos siquiera como crímenes. Creo que esto hay que solucionarlo y que la verdad sobre este asunto tiene mucho que ver con la situación en la que se encuentra el mundo actualmente. Aunque limitadas, hasta cierto punto, por la existencia de la Unión Soviética, las acciones de los Estados Unidos a lo ancho y largo del mundo dejaron claro que habían decidido que tenían carta blanca para hacer lo que quisieran.
La invasión directa de un estado soberano nunca ha sido el método favorito de Estados Unidos. En la mayoría de los casos, han preferido lo que ellos han descrito como “conflicto de baja intensidad”. Conflicto de baja intensidad significa que miles de personas mueren pero más lentamente que si lanzases una bomba sobre ellos de una sola vez. Significa que infectas el corazón del país, que estableces un tumor maligno y observas el desarrollo de la gangrena. Cuando el pueblo ha sido sometido -o molido a palos, que viene a ser lo mismo– y tus propios amigos, los militares y las grandes corporaciones, se sientan confortablemente en el poder, tú te pones frente a la cámara y dices que la democracia ha prevalecido. Esto fue lo normal en la política exterior de los Estados Unidos durante los años de los que estoy hablando.
La tragedia de Nicaragua fue un ejemplo muy significativo. La escogí para exponerla aquí como un ejemplo claro de cómo ve Estados Unidos su papel en el mundo, tanto entonces como ahora.
Yo estuve presente en una reunión en la embajada de los EEUU en Londres a finales de los 80.
El Congreso de Estados Unidos estaba a punto de decidir si dar más dinero a la Contra para su campaña contra el estado de Nicaragua. Yo era un miembro de una delegación que venía a hablar en nombre de Nicaragua, pero la persona más importante en esta delegación era el Padre John Metcalf. El líder del grupo de EEUU era Raymond Seitz (por aquel entonces el ayudante del embajador, más tarde él mismo sería embajador). El Padre Metcalf dijo: “Señor, dirijo una parroquia en el norte de Nicaragua. Mis feligreses construyeron una escuela, un centro de salud, un centro cultural. Vivíamos en paz. Hace unos pocos meses un grupo de la Contra atacó la parroquia. Lo destruyeron todo: la escuela, el centro de salud, el centro cultural. Violaron a las enfermeras y las maestras, asesinaron a los médicos, de la forma más brutal. Se comportaron como salvajes. Por favor, exija que el gobierno de EEUU retire su apoyo a esta repugnante actividad terrorista.”
Raymond Seitz tenía muy buena reputación como hombre racional, responsable y altamente sofisticado. Era muy respetado en los círculos diplomáticos. Escuchó, hizo una pausa, y entonces habló con gravedad. "Padre", dijo, "déjame decirte algo. En la guerra, la gente inocente siempre sufre". Hubo un frío silencio. Le miramos. Él no parpadeó.
La gente inocente, en realidad, siempre sufre.
Finalmente alguien dijo: "Pero en este caso 'las personas inocentes' fueron las víctimas de una espantosa atrocidad subvencionada por su gobierno, una entre muchas. Si el Congreso concede a la Contra más dinero, tendrán lugar más atrocidades de esta clase. ¿No es así? ¿No es por tanto su gobierno culpable de apoyar actos de asesinato y destrucción contra los ciudadanos de un estado soberano?"
Seitz se mantuvo imperturbable. "No estoy de acuerdo con que los hechos tal como han sido presentados apoyen sus afirmaciones". dijo.
Mientras abandonábamos la embajada, un asistente estadounidense me dijo que había disfrutado con mis obras. No le respondí.
Debo recordarles que el entonces presidente, Reagan, hizo la siguiente declaración: "La Contra es el equivalente moral a nuestros Padres Fundadores".
Los Estados Unidos apoyaron la brutal dictadura de Somoza en Nicaragua durante 40 años. El pueblo nicaragüense, guiado por los sandinistas, derrocó este régimen en 1979, una impresionante revolución popular.
Los sandinistas no eran perfectos. Tenían una claro componente de arrogancia y su filosofía política contenía un cierto número de elementos contradictorios. Pero eran inteligentes, racionales y civilizados. Se propusieron conseguir una sociedad estable, decente y plural. La pena de muerte fue abolida. Cientos de miles de campesinos pobres fueron librados de una muerte segura. A unas 100.000 familias se le dieron títulos de propiedad sobre tierras. Se construyeron dos mil escuelas. Una notable campaña educativa redujo el analfabetismo en el país a menos de una séptima parte. Se establecieron una educación y un servicio de salud gratuitos. La mortalidad infantil se redujo en una tercera parte. La polio fue erradicada.
Los Estados Unidos denunciaron estos logros como una subversión marxista/leninista. Desde el punto de vista del gobierno de los Estados Unidos, se estaba estableciendo un ejemplo peligroso. Si a Nicaragua se le permitía fijar normas básicas de justicia social y económica, si se le permitía incrementar los niveles de salud y educación y alcanzar una unidad social y un respeto nacional propio, los países vecinos se plantearían las mismas cuestiones y harían lo mismo. En ese momento había por supuesto una feroz resistencia al status quo en el Salvador.
He hablado anteriormente de "un entramado de mentiras" que nos rodea. El presidente Reagan describía habitualmente a Nicaragua como un "calabozo totalitario". Esto fue aceptado de forma general por los medios, y por supuesto por el gobierno británico, como un comentario acertado e imparcial. Pero lo que ocurre es que, bajo el gobierno sandinista, no estaba documentada la existencia de escuadrones de la muerte. No había constancia de torturas. No estaba probada la existencia de una brutalidad sistemática u oficial por parte de los militares. Ningún sacerdote fue asesinado en Nicaragua. De hecho, había tres sacerdotes en el gobierno, dos jesuitas y un misionero Maryknoll. Los calabozos totalitarios estaban en realidad muy cerca, en El Salvador y en Guatemala. Los Estados Unidos habían hecho caer en 1954 al gobierno elegido democráticamente en Guatemala y se calcula que unas 200.000 personas habían sido víctimas de las sucesivas dictaduras militares.
Seis de los más eminentes jesuitas del mundo fueron asesinados brutalmente en la Universidad de Centro América en San Salvador en 1989 por un batallón del regimiento Alcatl entrenado en Fort Benning, Georgia, USA. Un hombre extremadamente valiente, el arzobispo Romero, fue asesinado mientras se dirigía a la gente. Se calcula que murieron 75.000 personas. ¿Por qué fueron asesinadas? Fueron asesinadas porque creían que una vida mejor era posible y que debía conseguirse. Esta creencia los convirtió de forma inmediata en comunistas. Murieron porque se atrevieron a cuestionar el status quo, la interminable situación de pobreza, enfermedad, degradación y opresión que habían recibido como herencia.
Los Estados Unidos finalmente hicieron caer el gobierno Sandinista. Tardaron varios años y hubo una resistencia considerable, pero una persecución económica implacable y 30.000 muertos al final minaron la moral del pueblo nicaragüense. Exhaustos y condenados a la pobreza una vez más. Los casinos volvieron al país, la salud y la educación gratuita se acabaron. Las grandes empresas volvieron en mayor número. La 'Democracia' había prevalecido.
Pero esta 'política' no se limitó, de ninguna manera, a Centroamérica. Se realizó a lo largo y ancho del mundo. No tenía final. Y ahora es como si nunca hubiese sucedido.
Los Estados Unidos apoyaron y en algunos casos crearon todas las dictaduras militares de derechas en el mundo tras el final de la Segunda Guerra Mundial. Me refiero a Indonesia, Grecia, Uruguay, Brasil, Paraguay, Haití, Turquía, Filipinas, Guatemala, El Salvador, y, por supuesto, Chile. El horror que los Estados Unidos infligieron a Chile en 1973 no podrá ser nunca purgado ni olvidado.
Cientos de miles de muertes tuvieron lugar en todos estos países. ¿Tuvieron lugar? ¿Son todas esas muertes atribuibles a la política exterior estadounidense? La respuesta es sí, tuvieron lugar y son atribuibles a la política exterior estadounidense. Pero ustedes no lo sabrían.
Esto nunca ocurrió. Nunca ocurrió nada. No ocurrió ni siquiera mientras estaba ocurriendo. No importaba. No era de interés. Los crímenes de Estados unidos han sido sistemáticos, constantes, inmorales, despiadados, pero muy pocas personas han hablado de ellos. Esto es algo que hay que reconocerle a los Estados Unidos. Han ejercido su poder a través del mundo sin apenas dejarse llevar por las emociones mientras pretendían ser una fuerza al servicio del bien universal. Ha sido un brillante ejercicio de hipnosis, incluso ingenioso, y ha tenido un gran éxito.
Os digo que Estados Unidos son sin duda el mayor espectáculo ambulante. Pueden ser brutales, indiferentes, desdeñosos y bárbaros, pero también son muy inteligentes. Como vendedores no tienen rival, y la mercancía que mejor venden es el amor propio. Es un gran éxito. Escuchen a todos los presidentes de Estados Unidos en la televisión usando las palabras, “el pueblo americano”, como en la frase, “Le digo al pueblo americano que es la hora de rezar y defender los derechos del pueblo americano y le pido al pueblo americano que confíe en su presidente en la acción que va a tomar en beneficio del pueblo americano”.
Es una estratagema brillante. El lenguaje se usa hoy en día para mantener controlado al pensamiento. Las palabras “el pueblo americano” producen un cojín de tranquilidad verdaderamente sensual. No necesitas pensar. Simplemente échate sobre el cojín. El cojín puede estar sofocando tu inteligencia y tu capacidad crítica pero es muy cómodo. Esto no funciona, por supuesto, para los 40 millones de personas que viven bajo la línea de pobreza y los dos millones de hombres y mujeres prisioneras en los vastos “gulags” de las cárceles, que se extienden a lo largo de todo Estados Unidos.
Estados Unidos ya no se preocupa por los conflictos de baja intensidad. No ven ningún interés en ser reticentes o disimulados. Ponen sus cartas sobre la mesa sin miedo ni favor. Sencillamente les importan un bledo las Naciones Unidas, la legalidad internacional o el desacuerdo crítico, que juzgan impotentes e irrelevantes. Tienen su propio perrito faldero acurrucado detrás de ellos, la patética y supina Gran Bretaña.
¿Qué le ha pasado a nuestra sensibilidad moral? ¿La hemos tenido alguna vez? ¿Qué significan estas palabras? ¿Se refieren a un término muy raramente utilizado estos días, conciencia? ¿Una conciencia para usar no sólo con nuestros propios actos sino para usar también con nuestra responsabilidad compartida en los actos de los demás? ¿Está todo muerto? Mirad Guantánamo. Cientos de personas detenidas sin cargos a lo largo de tres años, sin representación legal ni un juicio conveniente, técnicamente detenidos para siempre. Esta estructura totalmente ilegal se mantiene como un desafío a la convención de Ginebra. Esto no es sólo tolerado sino que es difícilmente planteado por lo que se llama 'la comunidad internacional'. Esta atrocidad criminal la comete un país, que se declara a sí mismo 'el líder del mundo libre'. ¿Pensamos en los habitantes de la bahía de Guantánamo? ¿Qué es lo que dicen los medios? Lo reseñan ocasionalmente – una pequeña mención en la pagina seis. Ellos han sido consignados a una tierra de nadie de la que, por cierto, puede que nunca regresen. En la actualidad muchos están en huelga de hambre, alimentados a la fuerza, incluidos los residentes británicos. No hay sutilezas en estos procesos de alimentación. Ni sedaciones ni anestésicos. Solo un tubo insertado en tu nariz y dentro de tu garganta. Tú vomitas sangre. Esto es tortura. ¿Qué ha dicho la Secretaría Británica de Exteriores sobre esto? Nada. ¿Qué ha dicho el primer ministro británico sobre esto? Nada ¿Por qué no? Porque los Estados Unidos han dicho: criticar nuestra conducta en la bahía de Guantánamo constituye un acto poco amistoso. O estáis con nosotros o contra nosotros. Así que Blair se calla.
La invasión de Irak ha sido un acto de bandidos, un evidente acto de terrorismo de estado, demostrando un desprecio absoluto por el concepto de leyes internacionales. La invasión fue una acción militar arbitraria basada en una serie de mentiras sobre mentiras y burda manipulación de los medios y, por consiguiente, del público; un acto con la intención de consolidar el control económico y militar de Estados Unidos sobre Oriente Medio camuflado –como ultimo recurso, todas las otras justificaciones han caído por ellas mismas– como una liberación. Una formidable aseveración de la fuerza militar responsable de la muerte y mutilación de cientos y cientos de personas inocentes.
Hemos traído tortura, bombas racimo, uranio empobrecido, innumerables actos de muerte aleatoria, miseria, degradación y muerte para el pueblo Iraquí y lo llamamos “llevar la libertad y la democracia a Oriente Medio”
¿Cuánta gente tienes que matar antes de ser considerado un asesino de masas y un criminal de guerra? ¿Cien mil? Más que suficiente, habría pensado yo. Por eso es justo que Bush y Blair sean procesados por el Tribunal Penal Internacional. Pero Bush ha sido listo. No ha ratificado el Tribunal Penal Internacional. Por eso si un soldado o político americano es arrestado, Bush ha advertido que enviaría a los marines. Pero Tony Blair ha ratificado el Tribunal y por eso se le puede perseguir. Podemos proporcionarle al Tribunal su dirección si está interesado. Es el número 10 de Downing Street, Londres.
La muerte en este contexto es irrelevante. Ambos, Bush y Blair, colocan la muerte bien lejos, en los números atrasados. Al menos 100.000 iraquíes murieron por las bombas y misiles americanos antes de que la insurgencia iraquí empezase. Estas personas no existen ahora. Sus muertes no existen. Son espacios en blanco. Ni siquiera han sido registrados como muertos. "No hacemos recuento de cuerpos", dijo el general americano Tommy Franks.
Al inicio de la invasión se publicó en la portada de los periódicos británicos una fotografía de Tony Blair besando la mejilla de un niño iraquí. "Un niño agradecido", decía el pie de foto. Unos días después apareció una historia con una fotografía, en una página interior, de otro niño de cuatro años sin brazos. Su familia había sido alcanzada por un misil. Él fue el único superviviente. "¿Cuándo recuperaré mis brazos?", preguntaba. La historia desapareció. Bien, Tony Blair no lo tenía en sus brazos, tampoco el cuerpo de ningún otro niño mutilado, ni el de ningún cadáver ensangrentado. La sangre es sucia. Ensucia tu camisa y tu corbata cuando te encuentras dando un discurso sincero en televisión.
Los 2000 americanos muertos son una vergüenza. Son transportados a sus tumbas en la oscuridad. Los funerales son discretos, fuera de peligro. Los mutilados se pudren en sus camas, algunos para el resto de sus vidas. Así los muertos y los mutilados se pudren, en diferentes tipos de tumbas.
He aquí un extracto del poema de Pablo Neruda: 'Explico Algunas Cosas':
- Y una mañana todo estaba ardiendo
- y una mañana las hogueras
- salían de la tierra
- devorando seres,
- y desde entonces fuego,
- pólvora desde entonces,
- y desde entonces sangre.
- Bandidos con aviones y con moros,
- bandidos con sortijas y duquesas,
- bandidos con frailes negros bendiciendo
- venían por el cielo a matar niños,
- y por las calles la sangre de los niños
- corría simplemente, como sangre de niños
- Chacales que el chacal rechazaría,
- piedras que el cardo seco mordería escupiendo,
- víboras que las víboras odiaran!
- Frente a vosotros he visto la sangre
- de España levantarse
- para ahogaros en una sola ola
- de orgullo y de cuchillos!
- Generales traidores:
- mirad mi casa muerta,
- mirad España rota:
- pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
- en vez de flores,
- pero de cada hueco de España
- sale España,
- pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
- pero de cada crimen nacen balas
- que os hallarán un día el sitio
- del corazón.
- Preguntaréis por qué su poesía
- no nos habla del sueño, de las hojas,
- de los grandes volcanes de su país natal?
- Venid a ver la sangre por las calles,
- venid a ver
- la sangre por las calles,
- venid a ver la sangre
- por las calles!
Quisiera dejar claro que citando el poema de Neruda no estoy comparando de ninguna manera la República Española con el Irak de Saddam Hussein. Cito a Neruda porque en ningún otro sitio de la lírica contemporánea leí una descripción más insistente y cierta del bombardeo contra civiles.
He dicho antes que los Estados Unidos están ahora siendo totalmente francos poniendo las cartas sobre la mesa. Éste es el caso. Su política oficial es hoy en día definida como 'Dominio sobre todo el espectro'. Ése no es mi término, es el suyo. 'Dominio sobre todo el espectro' quiere decir control de la tierra, mar, aire y espacio y todos sus recursos.
Los Estados Unidos ahora ocupan 702 bases militares a lo largo del mundo en 132 países, con la honorable excepción de Suecia, por supuesto. No sabemos muy bien como han llegado a estar ahí pero de hecho están ahí.
Los Estados Unidos poseen ocho mil cabezas nucleares activas y utilizables. Dos mil están en sus disparaderos, alerta, listas para ser lanzadas 15 minutos después de una advertencia. Están desarrollando nuevos sistemas de fuerza nuclear, conocidos como 'destructores de búnkeres'. Los británicos, siempre cooperativos, están intentando reemplazar su propio misil nuclear, Trident. ¿A quién, me pregunto, están apuntando? ¿A Osama Bin Laden? ¿A ti? ¿A mí? ¿A mi vecino? ¿China? ¿París? Quién sabe. Lo que sí sabemos es que esta locura infantil -la posesión y uso en forma de amenazas de armas nucleares- constituye el meollo de la actual filosofía política de Estados Unidos. Debemos recordarnos a nosotros mismos que Estados Unidos está en una continua misión militar y no muestra indicios de aminorar el paso.
Muchos miles, si no millones, de personas en los propios Estados Unidos están demostrablemente asqueadas, avergonzadas y enfadadas por las acciones de su gobierno, pero, tal y como están las cosas, no son una fuerza política coherente, todavía. Pero la ansiedad, la incertidumbre y el miedo que podemos ver crecer cada día en los Estados Unidos no es probable que disminuya.
Sé que el presidente Bush tiene algunos escritores de discursos muy competentes pero quisiera prestarme voluntario para el puesto. Propongo el siguiente discurso breve que él podría leer en televisión a la nación. Le veo solemne, con el pelo cuidadosamente peinado, serio, confiado, sincero, frecuentemente seductor, a veces empleando una sonrisa irónica, curiosamente atractiva, un auténtico macho.
"Dios es bueno. Dios es grande. Dios es bueno. Mi dios es bueno. El Dios de Bin Laden es malo. El suyo es un mal Dios. El dios de Saddam también era malo, aunque no tuviera ninguno. Él era un bárbaro. Nosotros no somos bárbaros. Nosotros no decapitamos a la gente. Nosotros creemos en la libertad. Dios también. Yo no soy bárbaro. Yo soy el líder democráticamente elegido de una democracia amante de la libertad. Somos una sociedad compasiva. Electrocutamos de forma compasiva y administramos una compasiva inyección letal. Somos una gran nación. Yo no soy un dictador. Él, sí. Yo no soy un bárbaro. Él, sí. Y aquel otro, también. Todos lo son. Yo tengo autoridad moral. ¿Ves mi puño? Esta es mi autoridad moral. Y no lo olvides"
La vida de un escritor es extremadamente vulnerable, apenas una actividad desnuda. No tenemos que llorar por ello. El escritor hace su elección y queda atrapado en ella. Pero es cierto que estás expuesto a todos los vientos, alguno de ellos en verdad helados. Estás solo, por tu cuenta. No encuentras refugio, ni protección -a menos que mientas- en cuyo caso, por supuesto, te habrás construido tu propia protección y, podría decirse, te habrás vuelto un político.
Me he referido un par de veces esta tarde a la muerte. Voy a citar ahora un poema mío llamado "Muerte"
- ¿Dónde se halló el cadáver?
- ¿Quién lo encontró?
- ¿Estaba muerto cuando lo encontraron?
- ¿Cómo lo encontraron?
- ¿Quién era el cadáver?
- ¿Quién era el padre o hija, o hermano
- o tío o hermana o madre o hijo
- del cadáver abandonado?
- ¿Estaba muerto el cuerpo cuando fue abandonado?
- ¿Fue abandonado?
- ¿Quién lo abandonó?
- ¿Estaba el cuerpo desnudo o vestido para un viaje?
- ¿Qué le hizo declarar muerto al cadáver?
- ¿Fue usted quien declaró muerto al cadáver?
- ¿Cómo de bien conocía el cadáver?
- ¿Cómo sabía que estaba muerto el cadáver?
- ¿Lavó el cadáver?
- ¿Le cerró ambos ojos?
- ¿Enterró el cuerpo?
- ¿Lo dejó abandonado?
- ¿Le dio un beso al cadáver?
Cuando miramos un espejo pensamos que la imagen que nos ofrece es exacta. Pero si te mueves un milímetro la imagen cambia. Ahora mismo, nosotros estamos mirando un círculo de reflejos sin fin. Pero a veces el escritor tiene que destrozar el espejo -porque es en el otro lado del espejo donde la verdad nos mira a nosotros.
Creo que, a pesar de las enormes dificultades que existen, una firme determinación, inquebrantable, sin vuelta atrás, como ciudadanos, para definir la auténtica verdad de nuestras vidas y nuestras sociedades es una necesidad crucial que nos afecta a todos. Es, de hecho, una obligación.
Si una determinación como ésta no forma parte de nuestra visión política, no tenemos esperanza de restituir lo que casi hemos perdido - la dignidad como personas.
Traducción del inglés hecha por los lectores de escolar.net

