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1/11/18

Cristina Villanueva

--Imagen: Librería Ateneo Grand Splendid, Av.Santa Fe 1860, BªRecoleta. CABA--

En un reciente viaje a Argentina, en Buenos Aires, en una librería de viejo, en el barrio de San Telmo encontré un librito de poemas de Cristina Villanueva (POEMAS PARA EL GRITO) de 1967, rescato aquí tres de ellos.
               
                  ENUMERACIONES

Por las articulaciones,
por los ángulos,
por los espejos,
la sonrisa,
el agua,
las canciones,
la madera y las piedras,
por los puentes,
los ascensores,
los besos,
or la derecha y la izquierda
se escapa nuestra vida.
¿Cómo recuperar el tiempo de los cafés?
¿De las convalescencia?
¿Del sueño?
¡Viviendo!
Vivir aprisa.
Acumular el tiempo.
Aprovecharlo.
Bebemos como una gigantesca garganta.
¡Agotarnos dando!
Ir hacia el final con las manos llenas de tibieza,
como soles para el ocaso
y el corazón sonoro como guitarras.

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                  ECO

Tirada sobre el suelo.
Como un animal tendido
sobre la tierra.
Como un niño perdido
y asustado donde se separan
los caminos.
Escuchando.
Con el oído pronto a percibir
el ruido.
Esperando una respuesta.
Un golpe del otro lado
que me diga que no estoy sola.
Una mano tendida.
Una puerta abierta,
un sonido nuevo.
Un grito ajeno o mío.
¡Sólo un grito!

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                  HOMBRE

Sujeta.
¿Es que puede alguien
sujetar a nadie?
Para que no me escape
hacia el llamado de las esquinas.
Así quieres tenerme.
Con la boca donde se enfrían tus besos
a la madrugada.
Asfixiada en tu abrazo extendido hacia los edificios
para que no entren en ellos las esquirlas de la luna
en busca de la flor roja que les alimenta.
Con los hombros sin lumbre
en las playas donde otros veraneantes
no dibujan sus huellas.
No me gusta detenerme en un solo espejo y habitarlo.
Ni acostumbrarme a los roperos.
Déjame aceptar, entonces, los rostros invisibles
que me sonríen sobre tu torso repetido.
Déjame desvestirme en las habitaciones nuevas.
Desatar mi cabellera por los corredores.
Y los ángulos,
y el verano.
Para poner sobre la máscara
mi rostro definitivo.

y uno más actual rescatado de la red:
           
                  Jardín efímero

¿Las plantas son humanas?
Tanta despedida y despedidos
y voces en discos para ahorrarse sueldos
y tantos ceos que calculan sacarle más a los más vulnerables y se ríen y sus dientes brillan con la alegría del depredador
el pan y las rosas, el trabajo, el ballet, el cine, el arte, la cultura y la alegría
mordidas y la información transformada en silencio.

Salgo al jardín con llanto atascado por los tarascones de mentiras
veo en el banco blanco con su antigua belleza de volutas y vacíos
entreabrirse y avanzar como un saludo verde
espanta tristeza
una mano de hojas
acaricia mi cuello que se inclina
naturaleza brava que me levanta
para
que les enseñe
a esos
los del derrame de ácidos dolores
la humanidad y la poesía

Cristina Villanueva
libera@arnet.com.ar


17/1/17

Nuria Ruiz de Viñaspre. Codex de Poetas


A mi parecer una de las poetas más interesantes del panorama español, su libro "Tablas de carnicero" (mi preferido) es intenso y liquido, escribe bien y publica mucho. Su poesía no complaciente, sin ambages. 

‘Tablas de carnicero’,
Editorial Luces de Gálibo, 2010


 ¿por qué razón habrá el caballo
 de parecernos siempre desnudo
 y no el ganado vacuno?
                                M. A. Ortega

 no la toquéis más
 no despellejéis la costumbre de su traje
 su cuerpo es hoy el tesoro
 que exprime la mano más cobarde
 esta res que yace a vuestro lado
 lleva su futuro despedazado
 en alguna pradera o calle bombardeada
 soltad sus pequeños trozos de carne
 saltando por los aires
 soltadlos

la sospecha de su muerte
ni crece ni decrece
la espera asfixia la propia ambigüedad
del camino confuso de su boca
su estómago reposa en el eje de una báscula
y ahora toda ella es esfera acuosa de silencio
es hora de contar la desesperanza
de romper el hielo para diluir la espera
de disolver otras redes de tortura
ayer su cabeza predecía su huida
pero ahora yace acomodada e inédita
en esta balanza de imaginería antigua.

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la civilización desemboca
en la degradación de la especie
                                    Ch. Richet



prefiero dormir agrietada a la intemperie
que en una aquilatada fosa con un acero a cuestas
prefiero la mosca-cebo en el sedal
antes que el arañazo feroz de tus ojos en mi
espalda
—soledad maciza que abate como hielo rojo—

prefiero el óxido de la metralla en vena
al disparo anónimo en este asfalto
prefiero tu madera carcomida
a la armadura de mi cuerpo
—tus astillas destruyendo las paredes
de mi carne—
prefiero esa carne mía putrefacta
a mi venidera carne putrefacta
prefiero los gatos fermentados
las ballenas encalladas casi agrias
los caballos malhablados con sus crines desbocadas
prefiero los sin tierra y sin latido
con su azufre suplicando cicatrices

prefiero la maraña que le sigue a tu indolente sexo
siendo muralla enmarañada en mi cerebro oblicuo
prefiero lo vil lo más indigno la miseria
lo prefiero para no defraudar ni espíritu ni sexo
ni latido
y tener la certeza casi diaria de que el bienestar
no existe


  
premio Cesar Simon 2015

Nuria Ruiz de Viñaspre ( La Rioja, 1969) trabaja como editora de textos en el Grupo Anaya. Ha publicado El mar de los suicidas (Madrid, Huerga y Fierro, 1999), Desvaríos subterráneos ( Devenir, 2001), El campo de tus sueños rojos (Mañana es Arte, 2003), Ahora que el amor se me instala (Salamanca, Celya, 2004), La geometría del vientre (Poesía Eres Tú, 2008), El pez místico (Olifante, 2009), Tablas de carnicero (Luces de Gálibo, 2010) y Órbita Cementerio (Luces de Gálibo, 2011). En 2004, obtuvo el XX Premio de Poesía Ciudad de Tudela.
Orbita cementario.  Luces de Gálibo. 2011.  La Zanja y otros...
TABULA RASA. 2013... https://issuu.com/lagaruapoesia/docs/tripa_37

Su blog:  http://rasca-cielos.blogspot.com.es/
en Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Nuria_Ruiz_de_Vi%C3%B1aspre

31/7/16

Teresa Wilms Montt. Codex de Poetas


Teresa de las Mercedes Wilms Montt, (1893-1921) nació el 8 de septiembre de 1893 en la ciudad de Viña del Mar, en el seno de una acomodada familia compuesta por Federico Guillermo Wilms Montt y Brieba, y su señora Luz Victoria Montt y Montt. Dado el contexto social de la época, su instrucción estuvo a cargo de institutrices y profesores particulares. Cuando Teresa tenía 17 años, contrajo matrimonio con Gustavo Balmaceda Valdés. En los años siguientes (1911 y 1913) nacieron sus dos únicas hijas, Elisa y Silvia Luz.

A poco andar el matrimonio, comenzaron las desavenencias entre Gustavo y Teresa, principalmente debido a las molestias del primero ante la personalidad de su mujer, quien había comenzado a frecuentar tertulias y ateneos y se había adscrito a los ideales anarquistas y a la masonería. Gustavo reaccionó resguardándose en el alcohol y el juego; Teresa, por su parte, en su amigo y primo de Gustavo, Vicente Balmaceda Zañartu, El Vicho (al que se referirá más tarde en su diario como Jean). Tras numerosos conflictos conyugales, traslados y cartas de Vicente Balmaceda dirigidas a Teresa, Gustavo Balmaceda convocó a un tribunal familiar, el que decretó su enclaustramiento en el Convento de la Preciosa Sangre, al que ingresó el 18 de octubre de 1915 y del que escapó en junio de 1916 con rumbo a Buenos Aires, ayudada por Vicente Huidobro. Durante su estada en el convento, comenzó a escribir su diario, en el cual consignó sus sentimientos respecto a la pérdida de sus hijas, a su separación de Vicente Balmaceda y las motivaciones de su primer intento de suicidio el 29 de marzo de 1916.

En Buenos Aires, colaboró en la revista Nosotros, en la que también lo hicieron en su oportunidad Gabriela Mistral y Ángel Cruchaga Santa María, entre otros. También, publicó su primera obra Inquietudes sentimentales, un conjunto de cincuenta poemas con rasgos surrealistas que gozó de un éxito arrollador en los círculos intelectuales de la sociedad bonaerense. Lo mismo ocurrió con Los tres cantos, obra en la que exploró el erotismo y la espiritualidad. Dos años después de esta obra, tras viajes a Barcelona y Nueva York, volvió a Buenos Aires y publicó Cuentos para hombres que todavía son niños. En él, evocó su infancia y algunas experiencias vitales, en narraciones de gran originalidad y fantasía.

Luego continuó viaje por Europa, visitando Londres y París, pero manteniendo siempre residencia en Madrid. En el año 1920 se reencontró con sus hijas en París; pero tras la partida de ellas, enfermó gravemente. En esta crisis, consumió una gran dosis de Veronal y falleció el 24 de diciembre de 1921. En las últimas páginas de su diario, escribió: "Morir, después de haber sentido todo y no ser nada...".

- - - - -


De Inquietudes Sentimentales
(Fragmentos)

I
La luz de la lámpara, atenuada por la pantalla violeta, se desmaya sobre la mesa

Los objetos toman un tinte sonambulesco de
ensueño enfermizo; diríase que una mano tísica
hubiera acariciado el ambiente, dejando en él su
languidez aristocrática.

Una campana impiadosa repite la hora y me
hace comprender que vivo, y me recuerda, también, que sufro.

Sufro un extraño mal que hiere narcotizando;
mal de amores, de incomprendidas grandezas, de
infinitos ideales.

Mal que me incita a vivir en otro corazón, para
descansar de la ruda tarea de sentirme vivir dentro de mí misma.

Como los sedientos quieren el agua, así yo ansío que mi oído escuche una voz prometiéndome dulzuras arrobadoras; ansío que una manita infantil se pose sobre mis párpados cansados de velar y serene mi espíritu rebelde, aventurero.

Así desearía yo morir, como la luz de la lámpara sobre las cosas,
esparcida en sombras suaves y temblorosas.


Paseaba por el camino somnoliento de un atardecer.

Los árboles otoñales, con sus brazos descarnados levantados al viento, tenían no sé qué gesto trágico de súplica; y las montañas, rojas de ira
bajo el sol de ocaso, amenazan derrumbarse sobre el río manso como una mujer enferma.

¡ Naturaleza !

Alma que yo siento dentro de mí y que no es
mía. Yo te comprendo en tus enormes y secretas.
grandezas.

Como penetro en la belleza del astro rey, así observo, también, la tragedia sentimental de la yerbecita que quiere ser árbol y lucha con las patas
del animal, con las ruedas del carro, con la indiferencia del hombre, y por último muere triturada en el hocico de un pollino.

Naturaleza, si eres tan benévola para el que
nace grande, ¿por qué no lo eres también para el que nace miserable?

Nada me puedes esconder, Naturaleza; porque yo estoy en ti, como tú estás en mi: fundidas
una en otra como el metal transformado en una sola pieza.

Eres mía. Natura, con todos los tesoros que
encierran tus entrañas.

Mío, es el oro que brilla fascinando a los gnomos en el fondo de las minas; mía, la plata, que en complot contigo, prepara macabros planes para
hacer que los hombres se destrocen; mío, es el
brillante majestuoso en su sencillez; mía, tu sangre de lava que chorrea hirviente en los volcanes ; mías, tus flores y tus lagos divinos;
mías, tus montañas y valles; mía eres tú, Naturaleza, porque mis pies han echado raíces hasta traspasar el globo y te he extraído la savia.

Mías, son también tus miserias, míos, tus infinitos dolores de madre; mía, la cuna de Momo y la guarida de la Muerte .

He crecido nutrida de tu savia hasta sentir que
mi cabeza se erguía altanera y miraba al infinito,
como al hermano menor del pensamiento.

III

Un odoratísimo clavel se muere sangrando.

Es un corazón partido sobre un plato de Sévres.

Extraña sensación me causan sus pétalos diseminados; diríase labios prostituidos; frescas heridas de puñal.

Nada tengo, nada quiero; mi cabeza dolorida,
enferma del extraño mal, se abandona sobre la
mesa, pesada como block de mármol-

IV

Criaturas : si el dolor no fuera tan ilimitado como el infinito, yo habría roto sus limites.

Porque más allá de todo lo que la mente pueda
imaginar, va mi alma inconsolable, encerrada en
su mutismo de duelo.

Criaturas : las llamo, no con la voz que Dios ha
dado al hombre para hablar a los que aman, las
llamo con otra voz creada en el fondo de mi ser
por la desolación inmensa de mi pena.

Vivo de vuestros recuerdos, criaturas; cubierto
de lágrimas el corazón, lágrimas que fecundan
mis bondades, como la lluvia a la tierra que da flores.

Criaturas : vuestros nombres son la llave de un
tabernáculo sagrado ante el cual ofrendo mi alma
en holocausto ; son el secreto santo de mi vida, jamás lanzado a la profanación.

Si Dios existe, si no es farsa su justicia yá|u
grandeza, él permitirá en el día de mi muerte
yo lleve sobre mis labios, redimidos por el inmenso
dolor de haberlas perdido, la impresión dulcísima
de vuestros castos besos ; y en mi frente la frescura de vuestras manitas adoradas.

V


La Racha de viento helado apagó la lámpara; temblaron las puertas, se abombaron las cortinas; y
en el cielo cruzó el relámpago con ruido de torrente.

Con deleite aguardo a la hermana de mi espíritu que viene a desolar la tierra.

¡Tempestad! Pondré mi cabeza descubierta bajo la furia de tus rayos, y me entregaré maravillada al ritmo de tus truenos.

¡ Tempestad ! Quiero ahogar en tu furor la soberbia del mío .


VI

¡Espejo! ¿Por qué me reflejas joven? ¿Por qué
esa burla arlequinesca? Tú ves cómo desfilan por
mis ojos mis vejeces y cansancios; ves como mi
alma atormentada sólo aspira a dormir soñando.

Espejo, tú eres mi hermano gemelo y conoces
mejor que Dios mi vida.

Sabes qué claras purezas arrullaron mi juventud; sabes el entusiasmo de pájaro que tuve por todo lo bello; sabes mi trágica devoción a las leyendas de príncipes encantados . . . Sabes que una
música melodiosa y un canto suave me hacían sollozar, y que una palabra de afecto me hacía esclava de otra alma, y sabes, también, que todo lo
que soñé tuvo una realidad desgarradora.

He salido herida de la dura prueba, sangrando,
porque he dejado tras de mi pedazos de mi ser.

Tú sabes, espejo irónico, que mi vida no es más
que una larga agonía, con el raro cortejo de risas
carnavalescas.

Acuérdate que el repiqueteo de campanillas, no
sólo anuncia fiestas; tras de él suele venir también el carro de los leprosos.

21/7/16

Miguel Martínez. Codex de poetas

Miguel Martínez López, Madrid, 1982. Profesor de Filosofía en Bachillerato. Ha participado en antologías y festivales como la del III Día Internacional de la poesía en Segovia o Voces del extremo 2014: Poesía y Resistencia. En 2014 ha publicado Mis pies de mono, su primer poemario, con la editorial Baile del sol. Reside en Madrid e intenta, como usted, ser feliz un rato largo, si es posible.


Nietszche estaba equivocado



Dios está mayor
Dios no ha muerto todavía.
Dios lleva unos cuantos siglos
jubilado
Baja todas las mañanas
con su chándal de estrellitas
y sus manos a la espalda
a contemplar el mundo.


Primero hace un poco de ejercicio
en una de esas bicicletas estáticas
que ponen en los parques
Dios se monta, pedalea
y lentamente van girando las galaxias.


Luego se sienta en un banco
a ver cómo el sol riega las calles
con su manguera de fotones
hasta que se cansa y se dedica
a alguno de sus pasatiempos favoritos:
incendiar algún arbusto
separar las aguas de los charcos
multiplicar salmones y baguettes
convertir el agua mineral en vino tinto
todas esas cosas que le gustaba hacer
en sus buenos tiempos.


Los domingos por la tarde
Dios juega a la petanca
con sistemas planetarios muy lejanos.
Los lunes madruga,
baja andando al bar de siempre
y se toma un carajillo
luego se gasta en una tragaperras
algunas trayectorias de los átomos.


Dios está mayor,
se aburre
a veces se queda dormido
en cualquier parte
la última vez mientras roncaba
en su sillón de nubes
aquí abajo pasamos
dos guerras mundiales
veinticinco terremotos
y algunos genocidios.


El pobre ya no habla con nadie
y cuando la gente reza
sube el volumen de la lluvia.
Cada vez recuerda menos cosas
y ya no es tan omnisciente
como cuando era joven.


Son las cataratas del Niágara
las que tapan sus pupilas
los bosques nevados de Siberia
las canas que le han salido en la cabeza
el cambio climático
sus problemas de la próstata.


Él, que puso en pie la gravedad
que alicató el solito la Vía Láctea
que en su divina juventud
fue un Dios salvaje
de esos que por un pequeño enfado
desataban sin pensar El Gran Diluvio
y ahora, pobre
ya no le quedan fuerzas
para tanta omnipotencia.


Dios está muy pero que muy mayor
cada vez que sale de la ducha
y se mira en el espejo
se vuelve un poco más ateo.


El día que Dios se muera
no habrá grandes funerales
ni un coro de alondras y cigarras
entonando un réquiem
ni una bella explosión de supernovas


Dios se apagará despacio
en un tímido rincón de su universo
con la misma sencillez
con que se apaga la luz de la cocina
sin hacer apenas ruido
lentamente
como se apagan siempre
las grandes ilusiones.


Las cosas son las cosas

Las cosas son las cosas
y no hay mucho más misterio
la piedra
cada mañana se coloca su disfraz de piedra
y sigue el guión a rajatabla
no improvisa
pero es imposible hacer tan bien de piedra
como lo hace ella.


Las paredes de esta casa
no echan de menos a los inquilinos antiguos
el cuchillo duerme a pierna suelta en el cajón
y no sueña con bañarse desnudo
en la sopa de verduras.


No esconde dudas existenciales mi zapato
y la silla no se siente abandonada cuando me levanto.
El paraguas negro
no tiene complejo de pingüino
y el pingüino
se conforma con vivir apingüinado.


Las cosas son lo que son
y están tranquilas en ese límite
sólo yo de entre todos los seres de este pequeño mundo
me muero por salir de mi frontera
por ser algo más que yo.


Solamente yo estaría dispuesto a dar un brazo
una pierna, un par de primaveras
cualquier cosa
por saber en este mismo instante
qué será de mí cuando yo no sea
qué comienza donde yo me acabo
qué demonios se siente
siendo tú.


Las muelas del juicio final


Nos encerraron en un círculo cuadrado
y nos pusieron a pensar en el futuro
Nos regalaron una zanahoria de plástico
nos llenaron el tiempo de peajes
y resistimos con tres muelas del juicio.


Nos pusieron a vivir en la afueras de la vida
en las afueras del amor
en las afueras…


Nos regalaban las sábanas
para que pariéramos tornillos.
Nos alimentaron con pienso
nos explicaron
la mecánica del éxito
y resistimos con dos muelas del juicio.


Nos redujeron la alegría y la llamaron hobby
nos ensancharon el deseo
y lo llamaron grandes almacenes
nos precintaron las lágrimas
las más nuestras y tremendas…
Nos indicaron , nos contraindicaron
y resistía el juicio de una sola muela.


Brindaron con nosotros
por la fugacidad del tiempo
nos forraron el útero de hielo
Nos ordenaron los sueños
y a cambio nos devolvieron
un catálogo de muebles
Nos ocultaron la vida
pero nos compraron un poni
Nos sacaron los ojos y los echaron al cesto
nos sonrieron
en el idioma de las hienas
nos acariciaron
en el idioma de los perros
.
Nos dejaron, al cabo
provistos de todo
y desprovistos de muelas.


Cuando quisimos salir corriendo
ya era tarde
caminábamos tristes y correctos
desdentados
con el estómago lleno de todos los escombros
y nadie mordió a nadie
y nadie mordió nada
y todos mordimos el estúpido polvo
de la nada.


1/6/16

Aldo Luis Novelli. Dos poemas patagónicos


Aldo Luis Novelli. Nació en medio del desierto patagónico, en una madrugada de juerga y carnaval. Poeta, narrador, ensayista, inquisidor del alma humana y habitante de bares nocturnos.
Ha publicado poemas, cuentos y ensayos en antologías, diarios y revistas de diversa especie.

Integró el afamado grupo de poetas ‘Poesía en Trámite’ y el consejo de poetas que conformaron 'La Casa de la Poesía' de Neuquén. Edita el plegado de arte y literatura ‘Animal Urbano’.

Su poesía se nutre de la noche, los bares en penumbra, el hambre del mundo y la música negra, de allí tal vez la oscuridad de sus páginas. Se considera un utopista escéptico.


oscurantismo

hubo un tiempo
en que los pájaros dejaron de volar.

fue un tiempo feroz.

algunos iniciaron una guerra sucia
otros se amaron por última vez.

en esos días aciagos
 escribí furioso
 el primer poema
 para el resto del mundo.

de Mínimo Mundo
(fragmento) libro.

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 El aroma de la rosa
(versión sudaca de la rosa de Coleridge)

Estoy bebiendo alcohólicos desiertos
fumando viejas muertes
entre las sombras de la pieza
hasta quedar dormido.
Ella entra levemente
sin hacer ruido
se desnuda
y se mete suavemente en la cama.
Corro las cobijas para apreciar su cuerpo
tiene una rosa roja en la mano
y me la extiende
la miro a los ojos y tomo la flor
me pincho
le saco un pétalo
- me desea – pienso
y lo dejo caer sobre su rosa oscura
saco otro/
- no me desea –
lo embebo en el whisky y lo suelto
- me desea - otro más
lo mojo en el vaso
tomo un trago y me acerco
dibujo con el pétalo rojo su rosa tinta
recorro suavemente sus labios
hasta que se abren
acaricio con el pétalo húmedo su estambre
gotas rojas se mezclan en su néctar
rozo su corola
empapo el pétalo
me lo llevo a la boca
lo bebo
lo vuelvo a embeber en su licor
y rozo en círculos la profundidad de su capullo
gotas rojas tiñen su flor profunda
tiembla
vibra.
un gritito apagado sale de su boca
suspira
 y veo en sus ojos la dilución del goce.
 Se levanta
 me mira con ternura
se viste y se evapora en el aire.
Me despierto sobresaltado
el cigarrillo me quemó los labios
trago el sorbo final del vaso
y me levanto.
Sobre la cama
encuentro una rosa roja con un solo pétalo
la levanto y la huelo con efusión
tiene el aroma de su cuerpo.


de Estúpidos mirones de televisión
 (fragmento)  libro
Aldo Luis Novelli

10/5/16

Bertolt Brecht. Codex de Poetas



Poeta, director teatral y dramaturgo alemán, cuyo tratamiento original y distanciado de los temas sociales y de los experimentos revolucionarios ha influido enormemente en la creación y en la producción teatrales modernas. Brecht nació el 10 de febrero de 1898 en Augsburgo (Baviera), y se formó en las universidades de Munich y Berlín. En 1924, aparece como autor teatral en el Berlín Deutsches Theater, bajo la dirección de Max Reinhardt. Sus primeras obras muestran la influencia del expresionismo, el principal movimiento dramático de la época. En 1928, escribió un drama musical, La ópera de los dos centavos (conocida en algunos países como tres peniques o tres centavos), con el compositor alemán Kurt Weill. Este musical, basado en The Beggar's Opera (1728) del dramaturgo inglés John Gay, era una cáustica sátira del capitalismo y se convirtió en el éxito teatral más importante de Brecht. Se estrenó en 1928 en Berlín. En 1924, había empezado Brecht a estudiar el marxismo, y, desde 1928 hasta la llegada de Hitler al poder, escribió y estrenó varios dramas didácticos musicales. La óperaAscensión y caída de la ciudad de Mahagonny (1927-1929), también con música de Weill, volvía a criticar severamente el capitalismo. La preocupación por la justicia fue un tema fundamental en su obra. Durante este periodo inicial de su carrera, Brecht dirigía a los actores y empezó a desarrollar una teoría de técnica dramática conocida como teatro épico. Rechazando los métodos del teatro realista tradicional, prefería una forma narrativa más libre en la que usaba mecanismos de distanciamiento tales como los apartes y las máscaras para evitar que el espectador se identificara con los personajes de la escena. Brecht consideraba esta técnica de alienación, la -distanciación-, como esencial para el proceso de aprendizaje del público, dado que eso reducía su respuesta emocional y, por el contrario, le obligaba a pensar. Ejemplos, que incluía las obras La toma de medidasLa excepción y la reglaEl que dice sí y el que dice no, es la expresión más radical del propósito socialista de Brecht.

A causa de su oposición al gobierno de Hitler, Brecht se vio forzado a huir de Alemania en 1933, viviendo primero en Escandinavia y estableciéndose finalmente en California en 1941. Fue durante esos años de exilio cuando produjo algunas de sus mejores obras, como La vida de Galileo Galilei(1938-1939), Madre Coraje y sus hijos (1941), que consolidaron su reputación como importante dramaturgo, y El círculo de tiza caucasiano(1944-1945). Brecht se consideraba a sí mismo un hombre de teatro que se había liberado de las tendencias del teatro expresionista para experimentar con nuevas formas. Quería mostrar que ese cambio no sólo era posible sino que era necesario. Su versátil empleo de la lengua y de las formas poéticas -lenguaje clásico mezclado con el habla del hombre de la calle, versos libres e irregulares- lo dirigió a sacudir la conciencia del público y a llevarlo de una pasividad acrítica a la reflexión y, esperanzadamente, a la acción. En 1948, Brecht volvió a Alemania, se estableció en Berlín Este y fundó su propia compañía teatral, el Berliner Ensemble. Fue una figura controvertida en la Europa del Este, ya que su pesimismo moral chocaba con el ideal soviético del socialismo realista. A lo largo de su vida escribió también varias colecciones de poemas, que, con sus obras de teatro, lo sitúan entre los más grandes autores alemanes. Murió el 14 de agosto de 1956 en Berlín. Cortesía de Epdl



A los hombres futuros

1

Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.
Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisa
revela insensibilidad. El que ríe
es porque no ha oído aún la noticia terrible,
aún no le ha llegado.

¡Qué tiempos estos en que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque supone callar sobre tantas alevosías!
Ese hombre que va tranquilamente por la calle,
¿lo encontrarán sus amigos cuando lo necesiten?

Es cierto que aún me gano la vida.
Pero, creedme, es pura casualidad. Nada
De lo que hago me da derecho a hartarme.
Por casualidad me he librado (si mi suerte acabara, estaría
perdido.)
Me dicen. "¡Come y bebe! ¡Goza de lo que tienes!"
Pero ¿cómo puedo comer y beber
si al hambriento le quito lo que como
y mi vaso de agua le hace falta al sediento?
Y, sin embargo, como y bebo.

Me gustaría ser sabio también.
Los viejos libros explican la sabiduría:
apartarse de las luchas del mundo y transcurrir
sin inquietudes nuestro breve tiempo.
Librarse de la violencia,
dar bien por mal,
no satisfacer los deseos y hasta
olvidarlos: tal es la sabiduría.
Pero yo no puedo hacer nada de esto:
verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.

2

Llegué a las ciudades en tiempos del desorden,
cuando el hambre reinaba.
Me mezclé con los hombres en tiempos de rebeldía
y me rebelé con ellos.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

Mi pan lo comí entre batalla y batalla.
Entre los asesinos dormí.
Hice el amor sin prestarle atención
y contemplé la naturaleza con impaciencia.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

En mis tiempos, las calles desembocaban en pantanos.
La palabra me traicionaba al verdugo.
Poco podía yo. Y los poderosos
se sentían más tranquilos sin mí. Lo sabía.
Así transcurrió el tiempo
Que me fue concedido en la tierra.

Escasas eran las fuerzas. La meta
estaba muy lejos aún.
Ya se podía ver claramente, aunque para mí
fuera casi inalcanzable.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

3

Vosotros, que surgiréis del marasmo
en el que nosotros nos hemos hundido,
cuando habléis de nuestras debilidades,
pensad también en los tiempos sombríos
de los que os habéis escapado.

Cambiábamos de país como de zapatos
a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos
donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella.
Y, sin embargo, sabíamos
que también el odio contra la bajeza
desfigura la cara.
También la ira contra la injusticia
pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros,
que queríamos preparar el camino para la amabilidad
no pudimos ser amables.
Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos
en que el hombre sea amigo del hombre,
pensad en nosotros
con indulgencia.


CATÓN DE GUERRA ALEMÁN

...
LOS DE ARRIBA DICEN: LA PAZ Y LA GUERRA
son de naturaleza distinta.
Pero su paz y su guerra
son como viento y tormenta.
La guerra nace de su paz
como el hijo de la madre.
Tiene
sus mismos rasgos terribles.
Su guerra mata
lo que sobrevive
a su paz.

CUANDO EL PINTOR DE BROCHA GORDA HABLA DE PAZ
POR LOS ALTAVOCES,
los trabajadores miran el grueso firme
de las autopistas que están haciendo,
y ven
que es para tanques pesados.
El pintor de brocha gorda habla de paz.
Irguiendo sus espaldas doloridas,
las grandes manos apoyadas en cañones,
le escuchan los fundidores.
Los pilotos de los bombarderos aminoran la marcha de los
[motores
y oyen
hablar de paz al pintor de brocha gorda.
Los leñadores están a la escucha en los bosques silenciosos,
los campesinos dejan los arados y se llevan la mano a la oreja,
se detienen las mujeres que les llevan la comida:
hay un coche con altavoces en el campo de labor. Por ellos
se oye al pintor de brocha gorda exigir la paz.

CUANDO LOS DE ARRIBA HABLAN DE PAZ
el pueblo llano sabe
que habrá guerra.
Cuando los de arriba maldicen la guerra,
ya están escritas las hojas de movilización.

LOS DE ARRIBA
se han reunido en una sala.
Hombre de la calle:
abandona toda esperanza.
Los gobiernos
firman pactos de no agresión.
Hombre pequeño:
escribe tu testamento.

HOMBRE DE CHAQUETA RAÍDA:
en las fábricas textiles
están tejiendo para ti un capote
que nunca romperás.
Hombre que vas al trabajo caminando durante horas
con tus zapatos destrozados: el coche
que te están fabricando
llevará una coraza de hierro.
En tu hogar hace falta un envase de leche
y estás fundiendo una gran botella, fundidor,
que no será para leche. ¿Quién
beberá en ella?

ES DE NOCHE
Las parejas
van a la cama. Las mujeres jóvenes
parirán huérfanos.

EN EL MURO HABÍAN ESCRITO CON TIZA:
quieren la guerra.
Quien lo escribió
ya ha caído.

LOS DE ARRIBA DICEN:
éste es el camino de la gloria.
Los de abajo dicen:
éste es el camino de la tumba.

LA GUERRA QUE VENDRÁ
no es la primera. Hubo
otras guerras.
Al final de la última
hubo vencedores y vencidos.
Entre los vencidos, el pueblo llano
pasaba hambre. Entre los vencedores
el pueblo llano la pasaba también.

LOS DE ARRIBA DICEN: EN EL EJÉRCITO
todos somos iguales.
Por la cocina sabréis
si es verdad.
En los corazones
debe haber el mismo valor. Pero
en los platos hay
dos clases de rancho.

LOS TÉCNICOS ESTÁN
inclinados sobre las mesas de dibujo:
una cifra equivocada, y las ciudades del enemigo
se salvarán de la destrucción.

DE LAS BIBLIOTECAS
salen los asesinos.
Estrechando contra sí a los niños,
las madres vigilan el cielo con terror
a que aparezcan en él los descubrimientos de los sabios.

EN EL MOMENTO DE MARCHAR, MUCHOS NO SABEN
que su enemigo marcha al frente de ellos.
La voz que les manda
es la voz de su enemigo.
Quien habla del enemigo,
él mismo es enemigo.

GENERAL, TU TANQUE ES MÁS FUERTE QUE UN COCHE
Arrasa un bosque y aplasta a cien hombres.
Pero tiene un defecto:
necesita un conductor.
General, tu bombardero es poderoso.
Vuela más rápido que la tormenta y carga más que un elefante.
Pero tiene un defecto:
necesita un piloto.
General, el hombre es muy útil.
Puede volar y puede matar.
Pero tiene un defecto:
puede pensar.
…..

5/5/16

Enrique Falcón. "La marcha de 150.000.000"


Ahí me tenéis recitando, con la mediación de The Booksmovie y Zine Prods., un canto querido de "La marcha de 150.000.000", poema en el que ya trabaja mi editor para una cuarta edición, y poema que estos meses van cincelando, desde el lado de la música, los seres mágicos de exquirla (Toundra + Niño de Elche; con Francisco Contreras Molina).
Un canto que sigo cantando a partir de una intuición teológica de Fernando Belo, de un arañazo sobre quienes aún viven, de una palabra acerca del asesinado por el Imperio que volvió de entre los muertos. Y de la memoria no perdida tras la matanza del Acteal. Domingo de re/in/surrección.
Compartido de Fb 

22/4/16

Paul Celan. Flor / Blume


Flor

La piedraLa piedra en el aire, yo la seguí.
Tu ojo, tan ciego como la piedra.
Éramos
Manos,
apuramos la oscuridad hasta vaciarla, hallamos
la palabra que brotó al verano:
Flor.
Flor — una palabra de ciegos.
Tu ojo y mi ojo:
Procuran
el agua.
Crecimiento.
va hojeando
pared a pared del corazón.
Una palabra más como ésta, y los martillos
oscilan al descubierto.

- - - - - - - - -
Blume
Der Stein.
Der Stein in der Luft, dem ich folgte. 
Dein Aug, so blind wie der Stein.

Wir waren
Hände,
wir schöpften die Finsternis leer, wir fanden
das Wort, das den Sommer heraufkam:
Blume.
Blume – ein Blindenwort.
Dein Aug und mein Aug:
sie sorgen
für Wasser.

Wachstum.
Herzwand um Herzwand
blättert hinzu.

Ein Wort noch, wie dies, und die Hämmer
schwingen im Freien.

20/12/15

Javier G.M. - Codex de Poetas

Poeta, activista, persona.
NADA ES LO QUE PARECE


Los que se autodenominan buenos son muy malos
Los malos que dicen los buenos se proclaman buenos
Estos buenos no dejan de ser muy malos para los otros buenos
Los buenos venden armas a los otros buenos pero les llaman malos
Los malos que son buenos utilizan las armas vendidas por los que se autodenominan buenos para disparar con sus propias armas
Pero estos buenos responden a sus clientes malos con ataques
para que los malos que dicen ser buenos les sigan comprando armas a los que ellos llaman enemigos malos
Cuando venden y compran armas no hay buenos ni malos
Sólo amigos
Las víctimas qué son?... queridos buenos y malos?
J.GM

Collage en N.P.P. con Cesar Reglero, nov.2015 Fac.Filología Valencia.

SEguirle en su blog: LA VEZ DE LOS VENENOS o en Facebook


6/12/15

FELIPE BOSO. Codex de Poetas


En la Biblioteca Nacional se conserva buena parte de la obra de uno de los artistas más interesantes de escritura experimental que es Felipe Boso, con un trabajo poético/plástico casi secreto, quien desde Alemania se afanó en concertar a los escritores experimentales españoles y que dio a conocer allí, mejor que en España, sus creaciones. 


EJERCICIO DE MUTISMO



No tengo nada. ¿Qué decir?
Decir que no tengo nada.
Decir que nada tengo, no.
No, nada, tengo que decir.
No decir que tengo nada.
No; decir que nada tengo.
Nada tengo que no decir.
Nada; decir que no tengo.
¿Qué tengo? No decir nada.
Nada; no decir qué tengo.
Nada tengo. Decir que no.
Decir: no, nada, que, tengo.
¿No tengo que decir nada?
Tengo que decir: no, nada.
¿Qué tengo? Nada; no decir.
¡Nada! Tengo que decir no.
Decir que tengo, ¿no? Nada.
Nada, no. Tengo qué decir.
¿No decir qué tengo? ¿Nada?
Decir nada, no; que tengo.
Tengo que decir nada, ¿no?
Decir, nada; que no tengo.
¿Qué tengo? ¿No decir nada?
¿Qué no tengo nada? Decir.
¡Que nada tengo!: Decir no.
Nada, no tengo qué decir.
No tengo nada que decir.

-- De T de trama (1970)

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ECLESIASTÉS  70

A Luis Fernández Marín

Hay tiempo de todo:
Hay tiempo de llegar a tiempo,
Tiempo de llegar a destiempo.
Tiempo de dar tiempo,
Tiempo de robar el tiempo.
Tiempo de hacer tiempo,
Tiempo de no saber qué hacer con el tiempo.
Tiempo de apurar el tiempo,
Tiempo de dar tiempo al tiempo.
Tiempo de no tener tiempo,
Tiempo de sobrar el tiempo.
Tiempo de perder el tiempo,
Tiempo de ganar tiempo.
Tiempo de que el tiempo vuele,
Tiempo de quedarse detenido el tiempo.
Tiempo de pasar el tiempo,
Tiempo de tener tasado el tiempo.
Tiempo de matar el tiempo,
Tiempo de morirse a tiempo.

14/12/14

Felipe Zapico. Codex de poetas


(poeta y combatiente de la palabra)

Es grande y fuerte como Zurita –el poeta chileno—pero peor hablado y del norte, aunque viva en la Extremo-dura. Su poesía es desgarro, mala hostia, humanidad y diversidad; palo contra los amos y voz alzada contra las injusticias. Tiene muy claro quién es ‘el enemigo’, quienes DAM ASCO, toca teclas versales, visuales y algunas más; enseña lo que sabe, lo que le dejan, lo que puede.

Estaba al tanto de sus hazañas bélicas antes de conocerle y aunque solo hemos tenido un par de breves encuentros ya tengo claro que es ‘de los míos’.

Me he quedado con su cara. ¡Adelante, ahí seguimos Zapico, salud!



Félix Menkar, 14 diciembre 2014

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Tres poemas de "El ladrón de Peras" Editorial Origami. 2013



Poesía indignada

Primero nos engañaron (y nos engañamos)
después nos pidieron sacrificios
y más sacrificios
a continuación cambiaron gobiernos con
elecciones de excepción;
donde la cosa no les ha quedado como quieren
estan dando golpes de estado
aparentemente incruentos
incluso avalados por
presidentes comunistas.
Un golpe de estado, de estados
que nos pondrá de cara
a la pared
que nos pondrá de rodillas
que nos pondrá
la tarjeta bancaria
entre los labios
para pagar
y
sobre todo
callar.

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EL ENEMIGO


He conocido al enemigo
mientras yo tomaba un nº3
ellos tragaban bocadillos
a dentelladas manifiestas
engullían sin
pausa
ni perdón.

Lo peor llegó cuando tuvieron
sus bocas vacías
y empezaron
a engullir obreros
a
lanzar dentelladas
a la huelga
a todos los trabajadores
a los funcionarios por supuesto
a todo lo que se movía.

Después recogieron La Gaceta de la mesa
se abrazaron en el parking
y montaron en sus todo terrenos
atestados de esquís
y se fueron dispuestos
a despedir
a finiquitar
a ererizar
a machacar
a
cuantos obreros
aparecesiesen ante ellos
el lunes.
Sentí enormemente carecer de un buen
kalashnikov a mano.
Pero me he quedado con sus caras.






       ....y en Ebookprofeno
THE BESTIARIO




Leer entero aqui: 




9/5/14

Adrienne Rich. Codex de Poetas


Adrienne Cecile Rich (16 de mayo de 1929, Baltimore, Maryland - 27 de marzo de 2012, Santa Mónica, California), poeta, intelectual, crítica y activista lesbiana.

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TRIBUTO A ADRIENNE RICH (in memoriam) por Paula Winkler (1) (De Youkali)

El 27 de marzo de 2012 moría Adrienne Rich, nacida en Baltimore en 1929, a los ochenta y dos años. Poeta irreverente, de aquellas que se podría denominar como “de las grandes ligas”, ensayista vivaz e incansable teórica de la cultura, Adrienne se despidió de las Letras en Santa Cruz de California, donde vivió casi cuarenta años junto a su compañera Michelle Cliff, también escritora y editora. Feminista, su vida y su poética fueron un acontecimiento en el sentido lacaniano del término, es decir en dirección a los tres registros RSI (real, simbólico e imaginario) al haber producido en la poética norteamericana una nueva ruptura del canon y en su paso por este mundo, un llamado a la decencia y la libertad. Su obra no ha sido aún traducida en su totalidad al castellano aunque podemos encontrar algunas buenas traducciones y nos llegan muchos de sus poemas, gracias a pedidos de autorización realizados para traducir y publicar algunos de estos en diferentes revistas de prestigio españolas e hispanoamericanas. El 25 de abril de 2012 el New York Times nos recuerda, con motivo de la recreación en memoria de sus textos, que sus libros no inspiran al lector a pensar nada acerca de su obra sino más bien a interrogarse una y otra vez sobre sí mismo. Y quien logra esto con su letra aporta a la sociedad mucho más que un mero elector pasivo. Si trabajar en el duro oficio de la escritura es roturar caminos para tender puentes, y también buscarlos significantes sustituyentes o superadores necesarios para desandar la legalidad de los cruelmente recorridos, en Norteamérica Adrienne Rich instaló una voz que no va a quedar muda ni prisionera del olvido entre los techos rasados o las cúpulas de los vistosos rascacielos. “Una mujer que piensa duerme con monstruos”, expresaba Rich. Gracias a obras y vidas como las de ella, una mujer de esta época acaso solo duerma ya con algún fantasma, y al dejar fluir a su inconsciente sepa resistir mejor esos patrones colectivos impuestos por el engaño y la propaganda. En una ocasión, Victoria Ocampo, la conocida escritora argentina, denunciando a su modo la cultura patriarcal y la estupidez de los prejuicios en una conferencia radial de media hora, “La mujer y su expresión”, abordó un tópico, que luego trató en más de una ocasión, iniciando su parlamento con una anécdota, que sería retomada años más tarde en un sinnúmero de trabajos contemporáneos sobre historias de mujeres: “No me interrumpas”. Aludía en esa ocasión la ensayista argentina a una conversación telefónica que escuchó casualmente entre un hombre de negocios desde Berlín y su mujer en la que, del lado masculino, el monólogo insistía en fijarle a la esposa un “no me interrumpas” constantemente (2). Las mujeres y escritoras de nuestra generación estamos cruzando puentes y hacemos nuestro camino al andar gracias a luchadoras como Adrienne Rich. Y si nos interrumpen, retomamos pacientemente la voz, pues nos alienta la memoria en habitual murmullo de las personas para quienes el derecho a la literatura es un derecho humano que se supo forjar. Pero al haber declinado el nombre-del-padre, y puesto que el amo patriarcal dejó de ser el dador de la ley, hoy hombres y mujeres nos encontramos ante nuevos desafíos: vgr., convertir la ley positiva en la justicia que nos inspiraran los griegos, expulsar la corrupción en todas sus formas, y estimular la educación para que ningún derecho humano quede en el olvido (o en la memoria caricaturesca de los parques temáticos y de los discursos vacíos tan en boga en las “TIC” - tecnologías de la información y comunicación). Menuda tarea esta, si se observa que el poder continúa sostenido en su posición de relacionamiento con el otro como si este fuera un objeto y condensado en ese Otro que no tiene “otro otro”. “(...) Lo que sucede entre nosotros / ha sucedido durante siglos / lo sabemos por la literatura / todavía sucede / celos sexuales / mano que se lanza / a golpear el lecho / sequedad de boca / después de jadear / hay libros que describen todo esto / y no sirven (...)” (3) Leer a Rich es comprender el vínculo inexorable entre poesía e historia, tender lazos de amor y coraje con todos aquellos lectores, hayan escrito o no, que no eligieron en este mundo el silencio ni la ceguera sino la palabra del sentido, aquella que acciona porque no mata la metáfora. Recuérdese ubicar a Adrienne Rich en su espacio epistemológico y geográfico y en una época en que Norteamérica ni siquiera conocía de las tolerancias que hoy vende disfrazadas de multiculturalismo, una mera sumatoria de guetos urbanos, con puentes que se transitan solo a la hora de las definiciones del transporte para concurrir al lugar de trabajo. “Pienso esto -escribe Rich- en un país / donde las palabras se quitan de las bocas / como el pan se quita de las bocas/” (4). En la Norteamérica contemporánea se superaron las diferencias e inequidades, la discriminación y violencia, todo lo irracional, en fin, que fuera construido por la incomprensión de la sexualidad o del color de la piel, eso que aparece denunciado en la poética de Adrienne Rich. Pero el envés de este presente son las guerras de territorios, la imposición de cultura, la vulnerabilidad de los inmigrantes (legales o no), la carencia de un sistema cuerdo de salud, la ignorancia de algunos estados que contrasta con la movida artística de Nueva York en todos sus más caros sentidos, y continúa la lista... Por eso su vigencia es universal, en el sentido de que su letra nos incumbe a todos. Y es a partir de que Adrienne Rich piensa en un país donde las palabras parecen quitarse de las bocas de sus habitantes y forasteros, que pienso en ella y escribo este apretado homenaje. Lo hago desde un país donde todavía levantan su vuelo el cóndor andino y las gaviotas.

1.- Paula Winkler es doctora en derecho y ciencias sociales y magister en ciencias de la comunicación, ha sido Juez Camarista en el Tribunal Fiscal de la Nación de la República Argentina; novelista y ensayista; actualmente es profesora titular del Instituto de Psicoanálisis aplicado a las Ciencias Sociales de la Universidad Kennedy. Alguna de su producción literaria puede leerse en: www.aldealiteraria.com.ar. Es colaboradora de Youkali.
2.- Ocampo, Victoria. Testimonios. Primera serie. Madrid: Revista de Occidente, 1935. Ver también Viñuela, María Cristina. Delfina Bunge. Victoria Ocampo, hacedoras de un espacio literario 1920-1940.Mendoza: Revista de Literaturas Modernas. Los espacios de la literatura. Nº 34- año 2004- ISSN 0056 - 6134, 2004. ISBN: 1885-477X        Y O U K ALI, 13 página 142
3.- Fragmento de “Arden papeles en vez de niños”, 1968. 
4.- Tiempo americano, fragmento. Pertenece a la antología “Poemas, 1963-2000”-----

Reparto de tareas


Las revoluciones dan vueltas, pactan, hacen declaraciones:
una revista nueva aparece, viejos nombres en su cabecera,
una revista antigua abrillanta su obra
con deconstrucciones de la prosa de Malcolm X
Las mujeres en las filas traseras de la política
todavía lamen hilo para pasarlo por el ojo
de la aguja, truecan huesos por plástico, rajan vainas
para venderlas como collares en los cruceros
hacen inmaculados vestidos de Primera Comunión
con planchas y vacilante agua caliente
todavía ajustan los microscópicos hilos dorados
en los chips de silicio
todavía dan clase, vigilan a los niños
esaparecidos en las callejuelas de fuego cruzado, los barrancos de
repentinas         inundaciones
los repentinos incendios de queroseno
-mujeres cuyo trabajo reconstruye el mundo
todas y cada una de la mañanas
He visto a una mujer sentada
entre la estufa y las estrellas
sus dedos chamuscados de apagar las velas
de la pura teoría Indice y pulgar:         los dos quemados:
he sentido esa cera sagrada levantarme ampollas en la mano


1988. Versión de María Soledad Sánchez Gómez
-------


TIEMPO NORTEAMERICANO

I
Cuando mis tiempos dieron signos
de volverse
políticamente correctos
no imágenes indómitas
que escapan de los límites
cuando al caminar por la calle vi
que se elegían temas por mí
supe de qué cosas no hablaría
por miedo del uso que les dieran los enemigos
entonces empecé a hacerme preguntas

II
Todo lo que escribamos
será usado contra nosotros
o contra quienes amamos.
Estas son las condiciones,
las tomas o las dejas.
La poesía nunca tuvo ocasión
de estar lejos de la historia.
Un verso mecanografiado hace veinte años
puede ser una pintada que brilla en una pared
para exaltar el arte distanciado
o tortura de quienes
no amábamos pero tampoco
queríamos matar.
Cambiamos pero nuestras palabras permanecen
se hacen responsables
de más de lo que pretendíamos
y esto es privilegio verbal.

III
Intentar sentarse a la máquina de escribir
una cálida tarde de verano
en una mesa junto a una ventana
en el campo, intentar fingir
que tu tiempo no existe
que tú eres simplemente tú
que la imaginación se extravía simplemente
como una gran polilla, sin intención
intentar decirte a ti misma
que no tienes compromiso
con la vida de tu tribu
el aliento de tu planeta.

IV
No importa lo que piensas.
Las palabras serán consideradas responsables
cuanto puedes hacer es elegirlas
o elegir
seguir en silencio. O nunca tuviste elección,
que es por lo que las palabras que perduran
son responsables
y esto es privilegio verbal.

V
Imagina que quieres escribir
sobre una mujer que entreteje
el pelo de otra mujer-
dejando que cuelgue, o con cuentas y conchas
en trenzas de tres cabos o como filas de granos-
mejor sería que supieras el grosor
la largura el modelo
por qué decide trenzarse el pelo
cómo se lo hacen
en qué país sucede
qué más sucede en ese país
Tienes que saber estas cosas

VI
Poeta: hermana: palabras-
nos guste o no-
perduran en un tiempo propio.
No sirve lamentarse Lo escribí
antes de que Kollontai fuese exiliada
Rosa Luxemburg, Malcolm,
Anna Mae Aquash, asesinados,
antes de Treblinka, Birkenau,
Hiroshima, antes de Sharpeville,
Biafra, Bangladesh, Boston,
Atlanta, Soweto, Beirut, Assam
-esos rostros, nombres de lugares
cercenados del calendario
del tiempo norteamericano

VII
Pienso esto en un país
donde las palabras se quitan de las bocas
como el pan se quita de las bocas
donde los poetas no van a la cárcel
por ser poetas, sino por ser
de piel oscura, mujeres, pobres.
Escribo esto en un tiempo
en el cual lo que escribimos
puede usarse contra quienes amamos
en el que no se da nunca el contexto
aunque intentemos explicarlo, una y otra vez.
Por el bien de la poesía al menos
tengo que saber estas cosas.

VIII
A veces, planeando de noche
en un avión sobre la ciudad de Nueva Yorkb
me he sentido como una mensajera
llamada a entrar, destinada a unirse
a este campo de luz y oscuridad.
Una ambiciosa idea, surgida de volar.
Pero bajo esta ambiciosa idea
se halla la reflexión de que a lo que debo unirme
después de que el avión haya rugido en la pista
después de subir mis viejas escaleras, sentarme
ante mi vieja ventana
va a romperme el corazón y reducirme al silencio.

IX
En Norteamérica el tiempo tropieza
sin avanzar, liberando sólo
un cierto dolor norteamericano.
Julia de Burgos escribió:
Que mi padre fuera esclavo
es mi dolor; que hubiera sido amo
habría sido mi vergüenza.
Palabras de una poeta, colgadas de una puerta
en Norteamérica, en el año
mil novecientos ochenta y tres.
La luna casi llena se levanta
hablando eternamente de cambio
por encima del Bronx, el río Harlem
las ciudades sumergidas de Quabbin
los túmulos funerarios saqueados
las ciénagas tóxicas, los campos de pruebas
y empiezo a hablar otra vez.
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Veintiún poemas de amor III

Porque ya no somos jóvenes, las semanas han de bastar
por los años sin conocernos. Sólo esa extraña curva
del tiempo me dice que ya no somos jóvenes.
¿Caminé yo acaso por las calles en la madrugada, a los veinte,
con la piernas temblándome y los brazos en éxtasis más pleno?
¿Acaso me asomé por alguna ventana buscando la ciudad
atenta al futuro, como ahora aquí, esperando tu llamada?
Con el mismo ritmo tú te aproximaste a mí.
Son eternos tus ojos, verde destello
de hierba salvaje refrescada por la vertiente.
Sí. A los veinte creíamos ser eternas.
A los cuarenta y cinco deseo conocer incluso nuestros límites.
Te acaricio ahora, y sé que no nacimos mañana,
y que de algún modo tú y yo nos ayudaremos a vivir,
y en algún lugar nos ayudaremos tú y yo a morir.

1974-76

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Un atlas del mundo difícil, II

He aquí un mapa de nuestro país:
aquí está el Mar de la Indiferencia, barnizado de sal
Este es el río maléfico que fluye de la frente a la ingle
agua que no nos atrevemos a probar               
Este es el desierto en el que se han plantado misiles como bulbos               
Este es el granero de las granjas hipotecadas
Este es el lugar donde nació el chico rockero              
Este es el cementerio de los pobres
que murieron por la democracia        Este es el        campo de batalla
de una guerra del siglo diecinueve        el sepulcro es famoso:
Esta es la ciudad marina de mito e historia cuando las      flotas pesqueras se arruinaron             aquí es donde había trabajo         en el muelle               
congelando pescado en trozos paga       por horas sin dividendos
Estos son otros campos de batalla        Centralia  Detroit
aquí están los bosques primitivos los filones       de cobre de plata
Estos son los suburbios del consentimiento        el silencio se eleva como el
                                                                      humo de las calles
Esta es la capital del dinero y del dolor; sus pináculos
estallan en el aire caliente, sus puentes se desmoronan
sus hijos van a la deriva por ciegos callejones confinados
entre alambres de espinas enrollados
Prometí mostrarte un mapa y dices pero esto es un mural
entonces bien, déjalo estar son         pequeñas diferencias
la cuestión es desde dónde lo miramos


1990-91 Versión de María Soledad Sánchez Gómez

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