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12/1/19

Ana Mendieta. Silueta series

Ana Mendieta: Una mujer que expresa vida y muerte en su cuerpo/arte.
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Observa desde el interior de la tierra. 
Existe por encima de todo, la búsqueda del origen (Mendieta 216).


'Como exiliada, Mendieta poseía una identidad fronteriza. Su arte se presenta como un instrumento de negociación entre una cultura perdida, ausente-presente cubana-caribeña y otra cultura implantada-adoptada desde su residencia en los EEUU. Esta identidad fragmentada es un punto clave para entender la obra de Mendieta.'
Mª del Mar López-Cabrales

11/5/16

Ana Mendieta

Han pasado ya 30 años de su muerte y su obra sigue impactando.

“Mediante mis esculturas earth/body me uno completamente a la tierra…me convierto en una extensión de la naturaleza y la naturaleza se convierte en una extensión de mi cuerpo. Este acto obsesivo de reafirmación de mis vínculos con la tierra es realmente una reactivación de creencias."
ANA MENDIETA

En 1985, la artista cubana Ana Mendieta con 37 años, murió violentamente (*), así se truncó su carrera de pionera en el body-art (el cuerpo como forma artística) y su integración con la naturaleza.
De la primera etapa, (en plena eclosión del body-art con la libertad creativa y la provocación de los años setenta) realizó film de 16 mlm. y fotografías de algunas de sus performances y experimentaciones. 
Ana Mendieta ha influido en otros artistas más jóvenes con sus impactantes acciones y provocaciones ante la gente, que pasa por una calle y descubre junto a una puerta una gran mancha de sangre; o el corazón de un buey clavado con puntas en el tronco de un árbol; o la creación de una silueta en un entorno natural haciendo arder pólvora; o la impresionante encarnación por parte de Mendieta de una mujer violada.
...su hermana decía: "Como no tenía patria, su inquietud era regresar a la naturaleza, a la madre, a la tierra".
  
(*) cayó al vacío desde su vivienda en un edificio de Nueva York y se mató. El estupor creado en el mundo del arte se acrecentó por las sospechas en torno a su marido, el célebre artista Carl André, el cual fue absuelto.

en esta performance el simbolismo del sexo resulta esencial: desnuda, Ana Mendieta le corta el pescuezo a un pollo, le quita las plumas y empluma a otra mujer desnuda. 

6/1/16

Diosas y felpudo. ANA MENDIETA

RECUPERO un articulo del 2004 de la excelente COMISARIA y critica de arte ANGELA MOLINA sobre ANA MENDIETA, LA COMPROMETIDA ARTISTA MULTIDISCIPLINAR CUBANA.
Diosas y felpudos

Ana Mendieta (1948-1985) realizó una dramática exploración del cuerpo femenino a través de sus esculturas, performances e imágenes. La artista cubana usó su cuerpo en un "diálogo" con la naturaleza, además de indagar metafóricamente en rituales animistas. El Museo Whitney, de Nueva York, revisa quince años de esta exiliada isleña en la más ambiciosa muestra de su trabajo. Una obra entre el body art, el land art y el arte conceptual.

 
'Ánima, silueta de cohetes' (1976), imagen de una 'acción' de Ana Mendieta

Posiblemente Picasso haya sido el inventor de esa especie de apartheidcultural que consideraba a las mujeres "diosas o felpudos", jamás artistas. Pues bien, Ana Mendieta (La Habana, 1948-Nueva York, 1985) escogió y revisó esos dos términos para bosquejar su insatisfacción personal que nacía desde la experiencia de dominio por parte del alma y una mirada ávida sobre el paisaje, unidos por la necesidad imperiosa de la representación. Su obra significa el transporte hacia la naturaleza -la tierra- pero capaz de colocar al espectador en el reino de lo impalpable; también es la mujer como diosa humilde que retrata su negatividad en un túmulo de piedras, en una silueta de barro o en las huellas ancestrales que celebran el triunfo de las formas femeninas, tal era su obsesión por lo corporal y esa querencia mágica y espiritual, que ella misma pondría en relación con sus raíces cubanas: "Fue durante mi infancia en Cuba", escribió "cuando por primera vez me fascinaron las culturas y el arte primitivos, como si esas culturas estuviesen dotadas de un conocimiento interno, una cercanía a las fuentes naturales. Este sentido de lo mágico ha influenciado mi actitud personal hacia la creación artística". Mendieta vivió doble y dolorosamente ese apartheidque la condenó como mujer en una sociedad pornográficamente machista y como cubana en el exilio, tras ser enviada súbitamente a Estados Unidos, con 12 años, separándose de su madre y de su poderosa y amada abuela.
La obra de Mendieta es también el intento de ver el cuerpo de la mujer desde las caras opuestas de la ecuación sexual, desde el hombre que usa y abusa de ella, y desde la mujer que sufre de forma ambivalente esa apropiación, experimentada como una violación brutal, como sugiere la performance Rape Scene (1973) realizada un mes después de un incidente en el campus de la Universidad de Iowa, en el que una estudiante había sido violada y asesinada. La artista invitó a sus amigos a que la visitaran en su apartamento de Moffitt Street, donde los esperaba sobre una mesa, medio a oscuras, atada, desnuda de cintura para abajo manchada de sangre. En el suelo, a su alrededor, había platos rotos y sangre. Años más tarde, en una entrevista, explicó hasta qué punto el incidente la había "conmovido y aterrorizado": "Creo que toda mi obra ha sido así, una respuesta personal a una situación... No veo cómo puedo ser teórica sobre un tema como ése". Mendieta quería "nombrar" la violación, romper el código de silencio y anonimato que la rodeaba, escenificar el incidente como un tableau impresionante, violento, y construir un testimonio, el acto de presenciarlo, el "suceso teniendo lugar". Un año antes, había producido su serie de tresperformances (Bird Transformations), en las que el cuerpo femenino intenta liberarse del deseo masculino: en Venus generosa, Feathers on a Woman y Death of a Chicken cubre el cuerpo de una mujer con plumas de pollo, dejando a la vista tan sólo las manos y los pies. La artista sacrifica ritualmente el pollo blanco, que es embadurnado con su propia sangre, una metáfora de la iniciación sexual.
En sus tempranas obras de
1972, Ana Mendieta sostiene una lámina de cristal que estaba pegada a su cuerpo, apretando la carne contra ella y distorsionando así su imagen. En la película Stomach Mirage (1974) se aprieta con las manos el vientre redondo, que tiene el mismo aspecto como si estuviera embarazada. Lentamente levanta un cuchillo y con él abre el abdomen. Del primer corte comienzan a salir plumas, entonces se levanta y las deja flotar libremente en el aire. En la serie Siluetas, de entre finales de los setenta y los ochenta, se clava en la tierra o deja en ella la huella del contorno de su cuerpo: utiliza la pólvora o velas sagradas para prender fuego a la forma de su cuerpo, dejando los residuos chamuscados en una cavidad de sombra protegida por tierra levantada, esculpe su perfil en una pared de roca y lo rellena de barro, se entierra, se absorbe a sí misma en la tierra, y ella la absorbe. La madre naturaleza la acoge en un abrazo místico. Son representaciones del cuerpo como recuerdo viviente y silueta superviviente.
Estas acciones e intervenciones intencionadamente efímeras, con algunas de las performances de principios de los setenta o la actividad escultórica que la artista cubana llevó a cabo en los ochenta con materiales frágiles y perecederos como el barro, la hierba o el agua, se muestran ahora en el Museo Whitney, en una exposición comisariada por Olga Viso, que reúne más de cien trabajos, entre fotografías, dibujos, películas súper 8 y secuencias de diapositivas, lo que supone un paso más en la valorización del trabajo de una autora que hasta 1997 no había sido entendida en toda su fuerza crítica, gracias a la exposición comisariada por Glòria Moure para el Centro Galego de Arte Contemporáneo y la Fundació Tàpies, y que posteriormente pudo verse en Düsseldorf, Miami y Los Ángeles. En 1986, poco después de su muerte, el New Museum of Contemporary Art de Nueva York celebraba una retrospectiva de su obra centrada en su periodo de 1975-1985, con su obra de 1972-1975 en los campos del cine experimental, el vídeo y laperformance representada como actividad periférica, lo que hizo que la crítica subsumiera la dimensión activista y reflexiva de aquellos trabajos a la luz de la fascinación por el mito de la diosa y de la relación de la artista con Cuba.
 Siluetas - Arbol de vida
La obra de Ana Mendieta no es tan periférica como se ha pretendido por su relación con los rituales y costumbres afrocubanas y su condición feminista, una marginación que formaba parte de la economía de sacrificio en el seno de la modernidad. La muestra del Whitney supera estas limitaciones al situar su trabajo a medio camino entre el body art, elland art y el arte conceptual. Una alternativa, a escala más íntima, de la obra más titánica de Robert Smithson, a quien admiraba y para quien el paisaje, además de ser un lugar de posible renovación, era también un lugar de abandono, en el que todo lo que subsistía era el detritus de la ruinosa historia de la civilización: "Mis obras son inmersiones en la naturaleza, en los elementos mismos que me produjeron, utilizo la tierra como lienzo y mi alma como instrumento", escribe Mendieta. Exploró para ello la riquísima tradición de la santería, sincretismo cubano que mezcla la simbología animista de los cultos yorubas con la iconografía del catolicismo contrarreformista español; y la llevó a donde mejor sabía, primero al cuerpo, su propio cuerpo de mujer, sujeto paciente de la violencia, el erotismo y la muerte; y en sus últimos años a la naturaleza, lugar de deseo y disolución, donde situaba el "duplicado" que contenía el contorno y las proporciones de su cuerpo, pudiendo prescindir de sí misma como objeto de la obra y trabajar directamente con la forma, el residuo y la huella. Una huella que ha quedado como modelo e identidad ideal de un arte que convirtió la desesperación y el exilio en éxtasis y transporte.

Ana Mendieta: Earth Body, Sculpture and Performance. Whitney Museum. 945 Madison Ave. Nueva York. Hasta el 19 de septiembre.

1/5/11

Ana Mendieta



"Mi arte es la forma en que restablezco los lazos que me unen al universo. Es un regreso a la fuente materna. Me convierto en una extensión de la naturaleza y la naturaleza en una extensión de mi propio cuerpo. Este acto obsesivo de reafirmar mis lazos con la tierra es en realidad una reactivación de creencias primigenias, una fuerza femenina omnipresente, la imagen posterior de estar encerrada en el útero, es una manifestación de mi sed de ser"

Ana Mendieta (1948—1985)

28/9/10

Ana Mendieta. A 25 años de su muerte.


Su breve carrera (solo 13 años) no le impidió realizar trabajos en
performances, body art, videos, fotografías, dibujos, instalaciones y esculturas. Nacida en La Habana en 1948 y fallecida en Nueva York en 1985.
(…) describió su obra como una vuelta al seno materno. (…) un único gesto: incorporarse al medio natural, fundirse con él en un acto místico. Es una larga metáfora del regreso a lo primario, construida desde su propia sed individual de retorno, su "sed de ser", (…)


Vemos aquí una de sus primeras performances antropológicas, realizadas mediante la intervención en el medio natural como el Untitled (Blood and Feathers No. 2), performance de 1974

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Ana, lanzada a la intemperie de Iowa, otra vez Una llovizna negra cae sobre tu silueta. Tus siluetas dormidas nos acunan Como diosas supremas de la desigualdad, Como diosas supremas de los nuevos peregrinos accidentales. Ana sencilla. Ana vivaz. Ana con su mano encantada de huérfana. Anda durmiente. Ana orfebre. Ana, frágil como una cáscara de huevo esparcida sobre las raíces enormes de una Ceiba cubana de hojas oscuras, espesamente verdes. Nancy Morejón.
Más datos recopilados por Rebecca Petrini aquí.

24/6/09

Ana Mendieta. BloodWork

En 1985, la artista Ana Mendieta cayó desnuda hacia su muerte, desde la ventana de su apartamento en el piso 34 en Nueva York. La única persona que estaba con ella en ese momento era su marido desde hacía solo ocho meses, el escultor y celebridad del mundo de arte, Carle Andre. Fue juzgado y absuelto de su homicidio en última instancia. ¿Su caída fue un accidente, un suicidio o un homicidio? 'BloodWork" está basado en esta historia verdadera y pretende ser una comprensión cinematográfica de la psique de la artista, su trabajo, y la detalles polémicos acerca de su muerte prematura y trágica. En 'BloodWork" tenemos entrevistas con amigos de Mendieta y conversaciones con eruditos y conocedores de sus trabjo, así como muestras de treinta de sus obras mas importantes e influyentes. .. Ruby Rich, Yvonne Rainer, Carolee Schneemann, Jose Esteban Munoz y Lisa Paul Streitfeld son algunos de ellos. Para más info, créditos, la sinopsis, bios, notas, etc. visite el sitio web de "BloodWork": http://web.me.com/richardmove.com